(El Mercurio) Las importaciones de bienes de capital alcanzaron un monto de US$ 1.306 millones en enero, superando en 17,7% el registro de igual mes del año pasado, según cifras del Banco Central.

De ese monto, US$ 158 millones correspondieron a camiones y vehículos de carga (-23,7% en 12 meses) US$ 101 millones a buses (114,5%) y US$ 91 millones a maquinaria para la minería y la construcción, con un aumento de 20,6%.

Si bien se trata de un dato mensual, la variación fue fuerte, dice Waldo Riveras, economista senior de Scotiabank. Destaca el rubro maquinaria, motores y generadores, ligado al proceso de reposición de maquinaria y equipos que en algún momento se vinculó a la minería. En el caso de los buses, probablemente el aumento de estas importaciones tenga que ver con la llegada de los buses eléctricos, agrega.

Para Felipe Guzmán, economista de Credicorp Capital, este importante aumento en las importaciones de bienes de capital muestra las perspectivas positivas que hay para la inversión este año, que nuevamente será el componente más dinámico de la demanda.

Si bien los proyectos de inversión están catastrados, la construcción todavía no repunta, pero Riveras piensa que en el segundo semestre podría tener más dinamismo. El aumento de importaciones de motores y generadores podría estar asociado a los sectores eléctrico y minero, pero, agrega, se ve más bien como reposición y no como ampliación de la capacidad productiva.

En el período móvil de 12 meses a enero, las importaciones de bienes de capital suman US$ 14.452 millones, con un aumento de 14,9%, el más alto desde marzo de 2014, destaca Erik Haindl, decano de la Facultad de Ingeniería, Negocios y Artes Digitales de la Universidad Gabriela Mistral. En el período móvil de 12 meses a enero de 2017, estas importaciones totalizaban US$ 12.577 millones.

En términos de la demanda interna, Guzmán repara en la divergencia de sus componentes. Aumentan las importaciones ligadas a la inversión, pero bajan las importaciones de bienes de consumo, reafirmando que las perspectivas para el consumo privado este año son a la baja.

Las importaciones de automóviles en 12 meses retrocedieron -14,4%, y los inventarios en el mercado automotor son altísimos, con ventas descendiendo, dice Riveras.

Las exportaciones se ven menos dinámicas, especialmente en el caso de la minería y el cobre, que registran seis meses consecutivos de contracción y donde los envíos de carbonato de litio comienzan a tomar relevancia, destaca Haindl.