(El Mercurio) El derrumbe en la mina al sur de Perú tuvo final feliz. Los nueve mineros rescatados durante la mañana derramaron lágrimas de alegría al ver la luz tras permanecer sepultados por siete días en la mina informal Cabeza de Negro, en el distrito de Rosario del Yauca, región de Ica, y aseguraron que los embargaba un sentimiento similar a «volver a nacer».
El minero Edwin Bellido dijo al salir: «Que se sientan contentas mis hijitas porque casi he vuelto a vivir». Asimismo, Jesús Ccapatinta, de 35 años, sintió como si «hubiera vuelto a nacer».
Una vez fuera de la mina, los rescatados bailaron, lloraron y abrazaron a sus seres queridos, comentó Associated Press.
Los nueve obreros fueron recibidos por el Presidente peruano, Ollanta Humala, y otras autoridades tras su rescate. «(Los peruanos) podemos estar encerrados una semana en las entrañas de una mina e igual mantener las ganas de vivir», declaró el Mandatario al programa de TV Primera Noticia. «La unión hace la fuerza», agregó.
Los trabajadores quedaron sepultados el jueves de la semana pasada, a aproximadamente 250 metros de profundidad.
Los mineros empezaron a salir caminando del socavón uno por uno, junto con los socorristas, a partir de las 07:00 horas local (09:00 de Chile), portando lentes oscuros para protegerse de la luz solar y abrigados con mantas, señaló AFP.
Autoridades de salud indicaron que los mineros presentan cuadros de deshidratación leve, estrés postraumático y problemas de visión por el encierro, pero que su estado mejorará progresivamente, señaló el diario El Comercio de Lima.
Posteriormente, Bellido contó su experiencia al interior de la mina. «Me siento contento. Dormíamos en el suelo, en el barro, es un lugar feo», dijo el trabajador, quien agregó que recuperaron la esperanza de ser rescatados al ver el apoyo de las empresas y del gobierno.
El minero contó que hacían bromas y realizaban ejercicios físicos para pasar el tiempo y no angustiarse.
Durante el encierro, cuatro mineros sufrieron dolores estomacales y otros se resfriaron. «Tratamos de poner de nuestra parte, además nos daban pastillas», agregó Bellido.
«Han sido días muy dolorosos, pero desde ahora ya no más minería», dijo Nancy Fernández, esposa de Jacinto Pariona, uno de los que salieron primero.
Vuelta al trabajo
A pesar de lo vivido, algunos de los rescatados dijeron que volverán a trabajar en su actividad, pero en mejores condiciones. Ccapatinta reconoció que entrar a la mina «(fue) una elección de repente mala, porque estábamos trabajando sin seguridad», y agradeció que Humala llamara a mejorar las condiciones laborales mineras. «Nos va a dar la oportunidad de trabajar y formalizarnos», dijo el minero.
La mina Cabeza de Negro fue clausurada hace dos años y no contaba con condiciones de seguridad. El terreno donde se encuentra el socavón es frágil y la tierra se desprende con facilidad. Ollanta Humala pidió ayer a los mineros trabajar en minas seguras y formales.
En las faenas cooperaron rescatistas chilenos que trabajaron en la operación que sacó a los 33 mineros chilenos atrapados durante 70 días en la mina San José, en octubre de 2010.
Fuente/ El Mercurio