(La Tercera) Mujeres asocian la muerte de sus cónyuges a la exposición de metales pesados en la Refinería de Ventanas, en Puchuncaví.
«Mi esposo estaba tan contaminado que estuvo seis años enfermo. El último año lo pasó en cama, pesaba sólo 35 kilos».
Así relata la viuda de Raúl Lagos, Eliana Morales, la situación vivida mientras veía deteriorarse a su marido, que finalmente murió de cáncer a los riñones el 18 de julio de 2009. Antes de eso le diagnosticaron alzheimer.
Morales apunta como responsable del deceso de su esposo al trabajo que éste desempeñó por 40 años en la refinería de Ventanas, en la comuna de Puchuncaví, que hasta 2005 fue de Enami y luego pasó a Codelco.
Según exámenes practicados antes de que falleciera, Raúl Lagos tenía metales pesados en la sangre, lo que, según la mujer, estaría directamente relacionado con su trabajo en la refinería.
Por eso, junto a otras 27 viudas de ex trabajadores de Enami, esperan interponer hoy una querella por cuasidelito de homicidio múltiple contra quienes resulten responsables ante el Juzgado de Garantía de Quintero. Una de las mujeres cuyo esposo está postrado con daño neurológico irreversible también se querellará, pero por cuasidelito de lesiones graves y gravísimas.
El abogado de las familias, Raúl Meza, señala que el único examen que tienen de los fallecidos que acredita la presencia de metales pesados es el de Lagos. Aunque sí tienen algunos de personas que hoy están enfermas. Por ello, «vamos a apostar a que aparezcan personas eventualmente contaminadas con metales y eso lo intentaremos acreditar a través de la exhumación de estos 27 cuerpos, diligencia que solicitaremos al Ministerio Público con autorización judicial», indicó.
No son los únicos ex trabajadores de la refinería cuya muerte las familias dicen que está conectada con una posible contaminación sufrida por trabajar allí.
En total, hay 112 decesos que, se sospecha, fueron causados por la exposición a metales pesados, como arsénico, plomo y mercurio.
Según Meza, por una estrategia legal este caso sólo incluye a personas que fallecieron luego de 2002, para que el caso lo vea la nueva justicia.
De los 28 decesos, nueve fueron a causa de distintos tipos de cáncer. El resto fundamentalmente por problemas cardíacos.
Desde Codelco señalan que «esos hechos fueron revisados anteriormente por la corte y fallados. En esa sentencia dice que Codelco es responsable de lo que ocurre con la marcha de la empresa desde 2005. En este caso debemos revisar, pero lo que se dictaminó puede servir como un antecedente».
Fuente / La Tercera