(MINERíA CHILENA) “Esta empresa ha ido aumentando su producción año a año, para la estadística queda que el año pasado se llegó a una producción récord y en 2012 esperamos producir más que en 2011, por las características propias de esta operación”, afirma Raúl Poblete, gerente general de Minera Valle Central (MVC), quien fue además uno de los socios iniciales de esta compañía, cuyo destino va de la mano de las operaciones de la División El Teniente.
En 1992 comenzó la historia de Valle Central, la que ha estado marcada por un crecimiento sostenido vinculado a un desarrollo inédito en la industria minera mundial, luego de que Codelco licitara el procesamiento de los relaves frescos de los concentrados de la División El Teniente.
“Partimos con una explotación bastante básica, sacábamos el cobre de la espuma que se generaba corriendo por la canoa de relave, aplicando el know how de ingeniería y metalurgia que teníamos, y a poco andar nos dimos cuenta de que había una parte importante del cobre que estaba contenida en el relave que no se había molido suficientemente y vimos que si incorporábamos una etapa de molienda a este proceso podíamos aumentar la producción”, destaca Poblete.
De esta manera, pasaron de la recuperación de cobre desde la sección fina del relave operando una planta de flotación en cascadas, a agregar una planta de molienda para obtener cobre desde la sección gruesa del relave en 1996. El siguiente paso fue lograr un acuerdo con Codelco para procesar los relaves del antiguo tranque Colihues, el que fue operado hasta mediados de la década de 1970.
Hoy en día el 50% de la producción de cobre de MVC proviene de la extracción que se realiza en este depósito, la otra mitad proviene de los relaves frescos. La producción total de la compañía en 2011 superó las 19.000 TMF de cobre, y si logra concretar un nuevo proyecto de expansión, en los próximos años podría subir esta cifra en más del 50%.
Presente y futuro
En las vísperas de la celebración de los 20 años de la minera, Raúl Poblete revisa la historia, el presente y las proyecciones de Minera Valle Central.
¿De qué manera la explotación de relaves desde Colihues marca un hito para la compañía?
Después de varios años de negociaciones con Codelco, llegamos a la conclusión de que explotar relaves antiguos podía ser rentable. Había un entorno de decisiones económicas relacionadas con los precios del cobre y llegó un momento en que pensamos que se podía hacer y empezamos a extraer relaves de Colihues a un ritmo bastante modesto, de 3.000 tpd, sacando relaves de debajo del agua. Y simultáneamente ocurrió algo relacionado con la propiedad de la compañía; los dueños que eran varios socios chilenos -yo era uno de ellos- decidieron por mayoría que era conveniente vender la empresa para cumplir con los pasivos que teníamos con los bancos. Así, se vendió el 100% de la empresa a la canadiense Amerigo Resources en julio de 2003.
Este fue un muy buen negocio para los canadienses…
Si uno toma los gráficos históricos del precio del cobre, justo a partir de julio de 2003, cuando se produjo la venta, el precio empezó a subir, o sea, no fue un buen negocio para los accionistas chilenos. Como el precio por libra subió de 60 centavos a cerca de US$2, se pagaron en menos de seis meses todas las deudas y esta empresa se transformó en extremadamente rentable. Y con eso vino una nueva expansión de producción con el tratamiento de los relaves antiguos de Colihues, ya no a 3.000 tpd, sino a 10.000 tpd, después a 15.000 tpd y negociamos una autorización para llegar a 40.000 tpd.
Eso constituyó un nuevo hito para la compañía. Pasar de 1.000 toneladas mensuales de cobre fino a unas 1.600 tms por la incorporación de los relaves antiguos. Después vino una evolución natural producto del aprendizaje, partimos con una empresa extranjera externa que vino a enseñarnos a explotar los relaves, usando monitores hidráulicos, jets de alta presión, y después de cierto tiempo pensamos que nosotros podríamos hacerlo mejor, que teníamos mejores ideas y approaches al tema. Finalmente terminamos el contrato con la empresa externa y atacamos el desafío con nuestra propia ingeniería y soluciones y ahí aumentamos de 10.000 tpd a 30.000 tpd en la extracción. Desde hace cuatro años a la fecha estamos haciendo nosotros esta extracción, llegando a 40.000 tpd, lo que ha permitido que el embalse Colihues pase a ser casi el 50% de la producción total de Valle Central. Hoy la producción mensual de cobre fino alcanza las 2.000 toneladas métricas secas (tms).
Para nosotros el abastecimiento de relaves antiguos es muy importante, tanto por su ley como porque es una variable que controlamos. El tonelaje que producimos desde ahí está en función de nuestra propia gestión, y la ley que tiene es de un 0,25% de cobre total, mientras que los relaves frescos con suerte tienen la mitad.
¿Cuáles son las características de Colihues?
Es un tranque que tiene distintos sectores, la explotación no es una constante. Se da algo parecido a lo que ocurre en una mina convencional, donde hay que desarrollar zonas que pueden tener más bajas leyes y luego internarse hacia las áreas de mayor riqueza. Las zonas inferiores tienen leyes un poco más altas, porque pertenecen a periodos más antiguos de la explotación de la mina.
¿Cómo decidieron recuperar molibdeno?
Dentro de ese mismo marco de aumento del precio del cobre, vino también un aumento del precio de otros elementos como el molibdeno, que dejó de ser un componente de nuestros concentrados para transformarse en un elemento de negocio.
Teníamos pensado desde hacía tiempo construir una planta cuando el molibdeno subiera de precio; a US$6 la libra ya el proyecto era rentable, y empezó a dispararse hasta US$8. Como teníamos todos los planos listos, dimos el OK y en cuatro meses ya teníamos una planta. Esto fue en 2006, ahí partimos y no hemos dejado de producir molibdeno. Hoy tiene un valor de US$13 o US$14 la libra y es un negocio bastante rentable. Representa un crédito de un 10% de nuestras utilidades.
¿Cómo califica la relación de MVC con Codelco en estas dos décadas?
En general buena; como todos los matrimonios tiene sus idas y vueltas, pero hemos logrado un nivel de confianza mutua en que sabemos que ser socios en los temas es más lógico que ser antagonistas. Ambos nos beneficiamos de tener mayor producción, porque nosotros pagamos a Codelco un royalty, no por lo que explotamos sino por lo que producimos.
¿A cuánto asciende este royalty?
Este royalty es variable, en función del precio del cobre. No hay una sola fórmula de cálculo por la razón de que explotamos relaves antiguos y relaves frescos. Además, Codelco ha querido participar cada vez más del negocio y nosotros no podemos expandirnos sin consultar a El Teniente.
Están en estos momentos en conversaciones con Codelco para extraer cobre desde Cauquenes. ¿Cuán avanzada está esta iniciativa?
Por estos días se está avanzando en conversaciones de alto nivel con Codelco. Cauquenes está inmediatamente al lado de Colihues, tiene el doble de la cantidad de relaves que Colihues, tiene mejor ley todavía y tiene más contenido de molibdeno, porque es más antiguo. En estos momentos estamos trabajando como si fuera a hacerse el proyecto, haciendo ingeniería, solicitando los permisos ambientales, etc. Si no llegamos a acuerdo, perdimos un poco de tiempo, pero guardamos lo que tenemos para reflotarlo cuando sea oportuno.
Se piensa explotar a un ritmo similar a Colihues, a unas 40.000 tpd. Eso requerirá alguna ampliación de la planta. No tenemos nada construido, pero hacerlo demoraría un año más si llegamos a acuerdo pronto.
¿A cuánto ascendería la inversión para esta nueva expansión?
Estamos pensando en unos US$140 millones.
¿Cómo se visualiza el futuro de Valle Central?
Yo lo veo bien, si funciona lo del Cauquenes nuestra producción sube en un 50% o más, y si no funciona seguimos incrementando de a poco la producción de aquí a 10 años, tal como lo hemos hecho en el pasado. Todos los contratos con Codelco se han ido prorrogando de alguna forma, nadie quiere que se termine. Si no llegamos a acuerdo hoy con el tema de Cauquenes, podremos hacerlo en un tiempo más.
Más motivos para celebrar
Aún cuando debe enfrentar fuertes costos en materia energética, Valle Central tiene una posición ventajosa frente al resto de la industria en materia de aprovisionamiento de agua y disponibilidad de recursos humanos. Hasta el momento el régimen de lluvias de la zona en que está enclavada ha sido beneficioso en lo primero, y su cercanía a centros poblados importantes y una buena relación con sus empleados y contratistas han generado una muy baja rotación de personas en estos 20 años, según afirma Raúl Poblete.
Se suman a estas buenas noticias, una favorable gestión en materia de seguridad y salud ocupacional -que hoy se refleja en más de 300 días sin accidentes con tiempo perdido-, y una amistosa relación con la comunidad de Requínoa que incluye iniciativas de capacitación para mujeres en labores que podrían ser requeridas en la operación de Valle Central. La dotación femenina de MVC representa el 10% del total, lo que hace unos años le valió obtener un reconocimiento especial de la entonces Presidenta de la República, Michelle Bachelet.
Fuente / MINERíA CHILENA