(DF).- Si bien el abastecimiento de agua aún no es un problema mayor para las industrias y empresas del país, se estima que las necesidades por este recurso aumentarán considerablemente en los próximos 25 años. Según un estudio de la Dirección Nacional de Agua (DGA), que data del año 2008, la demanda hídrica por parte de los principales sectores productivos (minería, agropecuario, forestal e industria) será de 896 m3/s, es decir, registraría un incremento del 32,5%. Ante este escenario, y considerando que el agua es un elemento vital para los procesos productivos, varias empresas han optado por soluciones innovadoras que buscan hacer más eficientes sus operaciones, ahorrando o disminuyendo el consumo. La utilización de agua salada, sistemas de riego de precisión y la reutilización de residuos líquidos son algunas de las propuestas que privados están implementando para evitar una posible escasez.
Sistema de riego de precisión permite un mayor aprovechamiento de las fuentes naturales en el sector agrícola
Las innovaciones en riego tecnificado se han vuelto una herramienta fundamental para el uso inteligente del agua. En ese ámbito, el ingeniero agrónomo de la consultora Diestre Tecnología, Alejandro Diestre, implementa en Chile la técnica de la Capacitancia Eléctrica para los sistemas de riego, lo que permite reducir el gasto del agua hasta en un 40%.
«Por medio de campos de frecuencia eléctrica, se puede ver la cantidad y el movimiento del agua al momento de regar la tierra, en «tiempo real». Esta información luego va a un software, donde se determina el tiempo y la frecuencia de riego», explica el agrónomo.
Con un costo aproximado de $ 4,5 millones para 20 hectáreas, esta innovación dobló el año pasado sus usuarios, llegando a los 120. Aún así, Diestre advierte que el 90% de los agricultores trabaja en base a programas estándar para regar, con información climática de la semana anterior, siendo que la tecnología en «tiempo real» es a lo que se debería apuntar.
Por esto un sistema agroclimático, como el que están desarrollando en conjunto la FDF, el INIA y la DMC, con más de 200 estaciones en el país, se vuelve importante, ya que entrega información climática actualizada a los agricultores.
Para el vicepresidente de la Sociedad Nacional de la Agricultura (SNA), Patricio Crespo, hay una innovación básica y urgente a desarrollar para aprovechar el recurso agua eficientemente: la puesta en marcha de embalses, ya que más de un 70% del agua que naturalmente tenemos a disposición en el país se pierde en el mar sin ser utilizada.
«No es que falte agua, es que falta una buena gestión del recurso a nivel país. Hay que dejar la utilización del «agua barata», o sea extraída de corrientes naturales, para pasar a una que involucre un programa nacional de construcción de embalses», advierte Crespo.
Eco eficiencia, el programa que reutiliza los residuos forestales líquidos y disminuye el consumo
Disminuir el consumo de agua y hacer más eficiente el tratamiento de los residuos industriales líquidos es el objetivo que persigue Masisa con el programa «Eco eficiencia».
Francisca Tondreau, subgerente de RSE de la empresa, cuenta que hasta 2004, el consumo mensual de agua en la planta Mapal equivalía a cuatro canchas de fútbol de un metro de profundidad, «lo que posteriormente se traducía en grandes cantidades de riles, que eran descargados en una fosa y desde allí llegaban por infiltración a las napas subterráneas».
La empresa, destinó US$ 46.650 en la instalación de una red que interconectó los circuitos de aguas residuales, permitiendo su total recirculación y reutilización, haciendo innecesarias las descargas de líquidos. Además, se hizo un levantamiento del consumo de agua en las distintas etapas del proceso productivo y se estudió la proporción óptima para la elaboración de un m3 de tablero.
Los resultados se tradujeron en un ahorro anual siete veces mayor a la inversión inicial: US$ 371.850. «Con el tiempo, replicamos este modelo en todas las plantas, haciendo que el 100% de los residuos fueran reutilizados. Además, en 2008 a nivel regional, la empresa disminuyó en un 20% el consumo de agua», señala.
La oportunidad de que el mar se convierta en una fuente hídrica confiable para la minería
La utilización de agua de mar es cada vez más una alternativa confiable para dar solución a las limitaciones de agua dulce de las empresas mineras de la Región de Antofagasta.
Minera Escondida es una de las compañías que trabaja con este recurso. Desde 2007 cuenta con una planta desalinizadora, ubicada en Puerto Coloso, que cubre la demanda hídrica para su planta de biolixiviación de sulfuros.
«El agua de mar es captada por bombas sumergibles, pasando a través de tuberías hacia un sistema de sedimentación para posteriormente ingresar a la etapa de prefiltrado y filtrado, y finalizar con el ingreso a la planta de osmosis inversa», explican en la minera.
Otro sistema en base de agua salada es el que trabajará el yacimiento cuprífero Esperanza (contralada por Antofagasta Minerals), en el que se utilizará directamente agua de mar en sus procesos productivos, sin requerir de tratamientos de desalinización.
Este innovador sistema, que significó una inversión de US$ 250 millones, requirió de múltiples estudios, pruebas y test que permitieran adaptar el proceso de flotación utilizando agua de mar. Pruebas que se logró superar con éxito.
Una vez puesta en marcha la explotación de Esperanza (cuarto trimestre de 2010), este sistema abastecerá los 650 litros de agua por segundo que requerirá la cuprífera para cumplir con su capacidad de producción de mineral, eso es, unas 95 mil toneladas por día.
Fuente / DF