(La Tercera).- Los economistas dicen que, en números gruesos, un punto del impuesto de primera categoría, hoy en 17%, significa unos US$ 280 millones. La cifra equivale a una porción ínfima de los costos en la infraestructura fiscal por US$ 9.930 millones estimados. En cambio, el mayor precio del cobre agregaría hasta US$ 3.000 millones en 2010.
La idea de incrementar el impuesto a las empresas en forma transitoria, hoy en 17%, toma fuerza en La Moneda como una de las vías para financiar la reconstrucción posterremoto. Sin embargo, los economistas sostienen que la recaudación sería marginal respecto de otras alternativas para conseguir recursos.
De acuerdo a los datos del Servicio de Impuestos Internos (SII), en 2008 la recaudación del impuesto de primera categoría llegó a unos US$ 4.773 millones de ese año. En números gruesos y en base a esos datos, los economistas señalan que cada punto del impuesto recaudaría cerca de US$ 280 millones, cifra que equivale a un 3% de los US$ 9.930 millones que perdió el Fisco en infraestructura y a 1% de los costos totales por casi US$ 30 mil millones estimados por Hacienda. El gobierno evalúa subir el tributo al 19%.
«La cantidad de recursos que se necesitan para la reconstrucción son muy superiores. Incluso la reasignación presupuestaria de US$ 700 millones es superior», dijo José Yáñez, académico de la Universidad de Chile.
Los expertos creen que si este año se subiera el tributo, la recaudación sería incluso menor. El economista de Rojas y Asoc., Patricio Rojas, señala que un aumento en este impuesto afectaría el crecimiento y, por ende, la base tributaria, además de incentivar una mayor elusión. «La relación no es lineal, por lo que pienso que el aporte puede ser menor a US$ 280 millones: puede ser cerca de US$ 200 millones».
En este punto coincide Yañez, quien agrega que, tras el pago de primera categoría, las empresas tienden a retener utilidades para financiar sus inversiones, las que podrían verse afectadas, aunque sea levemente.
También los recursos obtenidos serían menores este año, pues probablemente el alza comenzaría a regir recién en el segundo semestre, agrega Soledad Hormázabal, del BBVA.
Más recursos por cobre
Los economistas afirman que sólo por el mayor precio del cobre de este año, la recaudación fiscal sería varias veces superior a un punto más del impuesto a las empresas. El Presupuesto 2010 se hizo con una proyección de cobre de US$ 2,66 la libra en 2010, mientras que en lo que va del año el promedio es de US$ 3,28.
Rojas estima que, sólo por ese efecto, el Fisco podría obtener cerca de US$ 1.800 millones. Más optimista incluso es Hormázabal, quien calcula unos US$ 3.000 millones adicionales.
No obstante, Rojas advierte una diferencia: «Por cobre, el Fisco recibe dólares y por los impuestos recibiría pesos. En el fondo, esto ayuda a que el financiamiento tenga un menor impacto en el tipo de cambio».
Por lo mismo, Yáñez dice que el gobierno debe buscar un «mix de fuentes» que consideren también los recursos ahorrados y endeudamiento externo e interno.
La historia del impuesto
El Impuesto de Primera Categoría grava las rentas provenientes del capital obtenido por las empresas. Se aplica sobre la base de las utilidades percibidas o devengadas en el caso de empresas que declaren su renta efectiva.
Hasta 1990 la tasa de impuesto de primera categoría era de 10%. En 1991, el gobierno de Patricio Aylwin la elevó a 15%, tasa que rigió durante 10 años.
A partir de 2002, el gobierno de Ricardo Lagos impulsó un alza gradual del tributo. Ese año la tasa subió a 16%; en 2003 se elevó a 16,5%, y desde 2004 se ubica en 17%. El gobierno podría subirla a 19%.
Fuente / La Tercera