Anoche, 21 dirigentes de los trabajadores de planta de El Teniente anunciaron la suspensión de las faenas hasta mañana y exigirán al Gobierno garantizar la seguridad para retomar las labores o, de lo contrario, irán a paro.
El Teniente esperaba reanudar hoy sus faenas. Las divisiones Salvador y Andina continúan paralizadas. Codelco pierde por menor producción cerca de US$ 17 millones diarios al no operar las 3 divisiones. El paro ya ha costado cerca de US$ 85 millones.
Hasta la fecha, tres trabajadores han sido víctimas de ataques a pedradas y con balines de acero a los buses que transporta al personal a la mina El Teniente.
En días anteriores, un minibus de la firma contratista Soletanche Bachy fue saboteado, con el corte de pernos de sus ruedas traseras, que se desprendieron.
Ayer resultaron heridos Víctor Pinto Miranda (40), chofer de la empresa Link, y Mariela Vásquez Contreras (24), trabajadora subcontratada, quienes sufrieron lesiones en uno de sus ojos por esquirlas de vidrios.
La mujer lesionada reclamó la urgente intervención de la Presidenta Bachelet. «¿Están esperando una muerte? Un bus puede caer a un barranco porque arriba es súper peligroso», señaló.
Con esta nueva suspensión de labores por 48 horas, El Teniente dejará de producir dos mil toneladas de cobre.
En las últimas dos jornadas hubo ataques con piedras y balines contra 14 buses en total.
Ante el recrudecimiento de la violencia, el dirigente de la FTC, la Federación de Trabajadores del Cobre (que agrupa a los de planta), Julio Jalil, condenó la violencia extrema por parte de subcontratistas y confirmó que «tomamos el acuerdo de parar si no se prolonga la medida adoptada por El Teniente, en protesta por la violencia extrema de los subcontratistas en contra de los trabajadores de planta. No queremos que haya un trabajador muerto».
El dirigente del sindicato N° 7 Guillermo Medina dijo que se pedirá también que se instale una mesa de trabajo para que solucione el conflicto de los subcontratistas, que lleva 10 días.
El Congreso Nacional de la FTC en La Serena se suspendió y 30 dirigentes de la Zonal El Teniente viajaron a Rancagua, para reunirse con los ejecutivos de la empresa y plantearles tales demandas. Los trabajadores de planta están desesperados y presionan para que Codelco adopte una medida definitiva.
El gerente general de El Teniente, Ricardo Álvarez, insistió en que el grupo de subcontratistas en paro debe negociar directamente con sus empresas, las contratistas que prestan servicios. «Será difícil para quienes (dirigentes de la CTC) no tienen empleo conocido», señaló.
Consultado, el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Luis Nario, sobre la situación de las empresas contratistas, señaló que «todas nuestras empresas socias que tienen contratos con Codelco en la Sexta Región han alcanzado acuerdos con sus trabajadores y están en completa disposición para reiniciar sus labores. Sin embargo, ello no es posible mientras no se reestablezca el orden público y las condiciones mínimas de seguridad para la vida e integridad física de los trabajadores, hoy amenazada por elementos violentistas de ninguna representatividad».
El intendente Héctor Huenchullán anunció que presentará una querella por los últimos hechos de violencia.
También acusó de un móvil político detrás del movimiento, porque «hay personas que no son del rubro y tienen que ser capaz de separar sus proyectos personales», en directa alusión a las pretensiones de Cristián Cuevas de postular a la presidencia de la CUT.
Desde Los Andes, Cuevas dijo: «Si no hay solución en las próximas horas, saldremos a la calle de día y de noche».
Ministro del Trabajo
El ministro Osvaldo Andrade dijo ayer en Valdivia que tiene «la más absoluta convicción de que existe disposición tanto de los trabajadores como de Codelco y de las empresas contratistas para llegar a un buen acuerdo». Incluso aseguró que «en las próximas horas eso se podría formalizar».
Destacó que el adelanto de un bono es un paso en tal sentido, al igual que el interés de Codelco de «proceder a la regularización de un conjunto de trabajadores por la vía de incorporarlos a la planta de la empresa».
Fuente / El Mercurio