(El Mercurio de Calama) Eliecer Suazo era un trabajador que se desempeñaba en los camiones de extracción de Chuquicamata, labor que acarreaba desde 1979. Sin embargo, en 2004 fue desvinculado de Codelco bajo el amparo del artículo 160 del Código del Trabajo (por incumplimiento grave de las obligaciones que emanan del contrato), pero este empleado consideró que esto no era justo, por lo que demandó a la cuprífera.
Luego de casi siete años de litigios que llegaron hasta la Corte Suprema, ésta última falló en favor del desempleado, ya que determinó que las condiciones en que fue sacado de la empresa no correspondían y que fue una maniobra injustificada.
Junto con ello, el demandante solicitó la suma de 760 millones de pesos, por lucro cesante, los pesares y padecimientos que sufrió en los períodos posteriores a su despido, pues habría sufrido un serio cuadro depresivo por la imposibilidad de encontrar otra fuente de trabajo, problemas con su familia y que la única forma que encontró para subsistir fue la venta de «ropa americana» en la Feria de Las Pulgas de Calama desde 2005.
En definitiva, el juzgado dictaminó el pago de su correspondiente indemnización por años de servicios, vacaciones y un reajuste del 80% de su indemnización por las malas prácticas de las que fue víctima. Junto con ello, se dictó la entrega de una compensación económica de $15 millones por los daños resultantes posteriores a su salida de Codelco.
Para este trabajador, su caso sienta un precedente en lo referido a las relaciones laborales entre empresa y operadores, pues el dictamen demuestra que las compañías por muy gigante que sean, no pueden hacer lo que quieran.
Fuente/ El Mercurio de Calama