(La Tercera)El difícil acceso y la lejanía no han sido impedimento para una fuerte revalorización de las tierras en la Región de Aysén. Tal ha sido el auge de los últimos años, que los precios se han duplicado en los últimos cinco años. «El precio ha aumentado prácticamente en un 100%», complementa el seremi de Agricultura, Raúl Rudolphi.
En 2006, explica el gerente de Tierras y Desarrollo de la consultora y gestora Patagonia Sur, Alejandro Orizola, con cerca de 36.000 hectáreas, involucradas en unas 186 transacciones, el precio promedio por hectárea fue de $ 150.000. En 2011, con 46.800 hectáreas, en 200 compraventas, el precio subió a $ 330.000, «lo que se traduce en un aumento cercano al 115%», afirma .
El incremento de los precios ha estado impulsado, principalmente, por dos factores: los proyectos hidroeléctricos y el conservacionismo. «El fenómeno comenzó en 2006, cuando se tuvo conocimiento de los proyectos de HidroAysén y Energía Austral. El primero entró pagando precios nunca antes vistos, disparando el valor de la tierra en 1.000% en un año», asegura Claudio von Marees, de la corredora Campos de la Patagonia.
«Se ha generado toda una especulación en torno a los proyectos, lo que ha ido disparando los precios», dice el gerente general de la intermediadora Patagon Land, Jaime Iglesis. Agrega que en Coyhaique y los alrededores se está especulando bastante. De hecho, Von Marees puntualiza que en esa zona se ha llegado a pedir entre $ 40 millones y $ 50 millones por hectárea, ya que las eléctricas sí o sí tienen que adquirir las tierras que necesitan. «Las cercanías del Río Baker han aumentado considerablemente su precio en atención al desarrollo de HidroAysén», destaca Orizola.
La preocupación por la conservación de la tierra es otro de los aspectos clave en esta dinámica. Iglesis señala que han llegado bastantes europeos y norteamericanos a adquirir predios a Aysén, considerando que los valores en sus países son siete veces más elevados que en Chile. Puntualiza, además, que los extranjeros optan por el país, porque en la Patagonia argentina los paños son el doble de elevados. «Mucho extranjero ha invertido y ha comprado campos. Hay un efecto para la conservación detrás», ratifica el seremi de Agricultura.
En el sector dicen que los family office nacionales también han ido comprando. Destacan que varios de ellos han adquirido tierras como inversión. «Hoy tienes inversionistas que no le creen mucho al mercado de capitales y, en cambio, le creen a la tierra y lo ven como inversión a largo plazo», cuentan en Patagon Land.
Para los próximos años, los expertos estiman que los precios continuarán al alza. Si bien la especulación debiera disminuir en la medida en que los proyectos vayan materializándose, sí hay factores, como el mayor desarrollo urbano e inmobiliario que debiera continuar empujando los valores. A esto se suma el factor escasez. Según Von Marees, «la cantidad de tierra para adquirir cada día es menor». Iglesis puntualiza que las áreas más cotizadas son las que tienen agua en su interior y esas son escasas. «Los lagos, la playa y los ríos son finitos y eso empuja los precios», dice.
Fuente /La Tercera