(La Tercera).- El terremoto tuvo un impacto positivo en el mercado de las bodegas industriales. Según un informe de Colliers, la tasa de vacancia de bodegas en Santiago -considerando clase A y clase B-, es de 4,95%, lo que equivale a 78.966 metros cuadrados disponibles, registrando una baja considerable respecto a un período normal. «La tasa de vacancia cayó en casi tres puntos porcentuales. En un período normal precrisis alcanzan un rango entre 5% y 8%», dice Roberto Sivori, presidente de Colliers.
Durante marzo existió un peak de demanda debido a los efectos del terremoto, provocando una disminución de la tasa de vacancia.
Teniendo en cuenta las cifras de vacancia promedio de un mercado estable y consolidado -el norteamericano o europeo soporta tasas de entre 8% y 10%-, «existe espacio para la entrada de nuevos centros de bodegas, especialmente de clase A», añade Sivori, es decir, bodegas con una edad menor a 15 años, con una altura mínima de 10 metros, entre otras características. Las clase B, en tanto, superan los 15 años en edad y poseen una altura mínima cercana a ocho metros.
Pese a la baja en la vacancia, los precios de las bodegas no fueron al alza tras el terremoto. Hoy es de 0,113 UF/m2, cifra que se mantiene hace un par de años. El sector norte de Santiago exhibe el valor más alto: 0,123 UF/m2, para bodegas de clase A, seguido por el poniente. Ello, debido a su accesibilidad -principalmente por el desarrollo de las autopistas concesionadas-; ubicación -cercanía al aeropuerto y puertos-; «y una mejor conectividad con el sector oriente, donde están gran parte de los centros de negocios y financieros de Santiago», dicen en Colliers.
El poniente de Santiago es el sector que presenta más disponibilidad de bodegas (26.986 m2 de clase B), seguido por el norte (24.855 m2 de clase B). La situación opuesta se observa en el centro de Santiago, donde no hay stock de bodegas. En el sur sólo hay vacancia de bodegas de clase B (16.325 m2).
Fuente / La Tercera