Teck: El despertar de un gigante

La minera canadiense ya comenzó con las pruebas en la planta de procesamiento y se apresta a entrar en régimen en cuatro meses más. Conozca por dentro la operación de la que será la segunda mayor producción cuprífera de la región.

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(El Día) Estos últimos cuatro años han sido de contrastes para la Compañía Minera Teck Carmen de Andacollo, principalmente por la adquisición de nuevos yacimientos, los vaivenes del mercado que detuvieron algunas iniciativas y priorizaron otras, algunos conflictos hídricos que han aflorado y la entrada en vigencia de su proyecto estrella.

Y en ese sentido ha sido su matriz, la canadiense Teck, la que abrió los fuegos en julio de 2007 cuando hizo una oferta formal de 4.100 millones de dólares canadienses (US$3.984 millones) a Aur Resources para quedarse con el 76% de la propiedad de Quebrada Blanca, mina productora de cátodos ubicada en Iquique que alcanzó un récord de 87.400 toneladas de cátodos de cobre en 2009, 2,3% más que las 85.400 de 2008.

Así se consolidaba su ingreso al negocio del cobre en Chile, pues desde 1996 que tenía una importante participación en Carmen de Andacollo, la que se amplió años después cuando adquirió Cominco. Hoy, es el accionista mayoritario con el 90%.

Y es que a diferencia de las producciones en Norteamérica, donde se ha privilegiado la obtención de carbón industrial y zinc, Latinoamérica representa uno de los mayores activos de la compañía que preside Donald Lindsay, pues a Quebrada Blanca y Carmen de Andacollo, se suma el más importante de Perú, Antamina, donde es dueña del 22%, y que el año pasado alcanzó las 316.100 toneladas de cobre.

CUANDO EL RíO SUENA…

Dentro de ese esquema de expansión minera de Teck, el 2008 sería el año clave en su consolidación en el negocio cuprífero, toda vez que tenía en carpeta tres grandes proyectos: Las ampliaciones de Quebrada Blanca y Carmen, además de la puesta en marcha de Relincho, propuesta de cobre y molibdeno donde compartía propiedad con Lumina Copper. El yacimiento está emplazado a 50 kilómetros al noroeste de Vallenar y posee una valorización de US$415 millones, eso sí, su puesta en valor significa destinar US$1.000 millones.

Algo similar sucedía con Quebrada Blanca cuyo margen de inversión supera los US$2 mil millones y Andacollo donde Hipógeno iniciaría sus faenas por US$350 millones. Pero llegó la crisis económica mundial y los ejecutivos, dirigidos por Lindsay, se juntaron de urgencia en Vancouver. Era muy arriesgado ejecutar todos los proyectos, asumiendo la baja que había tenido el cobre y que tocó fondo el 24 de diciembre de ese año con US$1,64 por libra. Pero había que tomar una decisión.

Gracias a la calificación ambiental de Hipógeno en abril de 2007, éste ya llevaba algo adelantado y con compromiso de compra y contrato con los proveedores. Además, era el menos caro de los tres. Teck no lo dudó y Carmen fue la elegida.

CONTRA LA CORRIENTE

En medio de la orden de directorio de sacar a como diera lugar este proyecto, que elevaría en 10% la producción planetaria del metal rojo de la minera canadiense, surgieron dudas por el uso del agua desde el acuífero El Culebrón.
Marchas, carteles, solicitudes de recalificación y hasta acusaciones ante la embajada de Canadá fueron las acciones emprendidas por la comunidad de Pan de Azúcar, localidad adyacente a Andacollo. Pero lo cierto es que con la creación de la Superintendencia de Relaciones Externas dirigida por Mauricio Gómez Whiteley, estos últimos siete meses han sido vitales para acercar posiciones, devolver la confianza y, mejor aún, asegurar el suministro para 30 mil personas.

Eso sí, este acercamiento no fue gratis, pues encareció el proyecto en US$100 millones dejando atrás los US$350 millones iniciales a más de US$460, que incluyen la tubería de 27 kilómetros desde los derechos constituidos en Elqui Bajo -sector de Culcután- que traerá el agua y sopesará el uso de El Culebrón estimado en sólo 14 meses.

Paralelo a ello, Teck Carmen de Andacollo siguió operando e implementando la planta de procesos con molinos de última generación, tecnología de punta y sistema de abastecimiento para la maquinaria. «Ya comenzamos a evaluar al vacío con agua y ahora con minerales. Esperamos que en julio se entre en régimen», señaló el jefe de planta, Marcelo Bustos.

Durante ese periodo, para la construcción de Hipógeno -que implica dejar de producir las 17 mil toneladas de cátodos por el agotamiento de los óxidos y generar 80 mil toneladas de concentrado con los súlfuros- contrató a 3.246 operarios contratistas. Mauricio Gómez, asegura que hasta el 10 de febrero se encontraban desarrollando labores productivas 612 trabajadores de los 427 pertenecen a Andacollo. «A raíz del proyecto Hipógeno se contrataron 265 nuevos trabajadores correspondientes a la comuna, en relación a los 72 de otras. Esto se traduce en el 78,6% es contratación de mano de obra local, lo que evidencia nuestro compromiso con Andacollo», sostuvo.

El mismo que asumieron los ejecutivos en Vancouver hace un año y que le dieron la oportunidad a Teck Carmen de Andacollo se remar contra la corriente y convertirse en la segunda mayor minera de la región.

Fuente / El Día

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