(La Tercera) La Superintendencia de Valores (SVS) suspendió ayer en la mañana la transacción de las acciones de las sociedades a través de la cuales Julio Ponce controla SQM. Horas más tarde comunicó que, en uso de sus facultades legales y para resguardar la confianza pública en el mercado de valores, instruyó a Sociedad de Inversiones Pampa Calichera, Sociedad de Inversiones Oro Blanco, Norte Grande y Potasios de Chile efectuar en un plazo de 10 días ajustes a la información financiera presentada tanto en sus estados financieros a diciembre 2011 como en los trimestrales de ese año.
Según la SVS, la corrección solicitada significará que “las sociedades deberán reemitir sus estados financieros, reversando el efecto contable de transacciones a las que se les dio un tratamiento que implicó una revalorización de parte de sus inversiones accionarias en SQM-A, con un efecto en resultados de aproximadamente US$ 235 millones”. Añadió que atendiendo a que estas transacciones, en lo sustancial, fueron entre partes relacionadas, “manteniéndose estas acciones dentro del grupo, no debieron haber generado una revalorización en sus activos ni efectos en los resultados en las respectivas compañías, acorde a las normas IFRS”.
Funcionarios de la SVS habían concurrido hace unas semanas a la oficina de Oro Blanco en busca de información.
En el mercado comentaron que el tema no es menor, dado que el monto cuestionado puede cambiar los indicadores de deuda de las sociedades cascada en forma considerable.
Pero, además, a nivel de las AFP se preguntan si esto explica la necesidad del aumento de capital que acordaron algunas de ellas el 22 de diciembre.
De hecho, en la última junta, los accionistas minoritarios de Norte Grande -AFP y fondos de inversión- dijeron desconocer el motivo del aumento de capital de más de US$ 247 millones y el plan de inversiones que contemplaba. Rechazaron la propuesta de aumento de capital. Un representante de AFP calificó de excesivo el monto propuesto
Por lo mismo, entre los inversionistas institucionales advierten que la actual situación podría implicar que ya no estén dispuestos a seguir suscribiendo los aumentos de capital ni a comprar los bonos de la “cascada”, lo que podría complicar su situación financiera.
Fuente /La Tercera