(El Mercurio de Antofagasta).- Pablo Pisani, gerente de Medio Ambiente de SQM, descartó un impacto sobre el caudal que llega a Quillagua. «Esa localidad está aguas arriba de nuestra captación, por lo tanto el área de influencia de los efectos esperados sobre esa captación están ligados hacia la parte baja y la desembocadura de El Loa, a la biota acuática y el lecho del río después de Quebrada Amarga», dijo.
Según el ejecutivo, el lugar exacto donde SQM espera captar las aguas de Quebrada Amarga está casi quince kilómetros río abajo de Quillagua. El proyecto ya cuenta con la conformidad del Consejo de Monumentos Nacionales para las áreas de mina consideradas patrimonio cultural en la Primera Región y del SAG, ya que la biota acuática que sustentan las aguas de Quebrada Amarga y el Río Loa son su responsabilidad.
Tamarugos
«Los puntos aún en desarrollo tienen que ver con la modelación hidrogeológica con la DGA, y en el Salar de Llamara con un sector denominado los Puquíos de Llamara que son pequeñas lagunas donde hay formaciones geológicas asociadas a bacterias y hongos. Además estamos viendo junto a Conaf y la misma DGA el tema de los tamarugos en la Pampa del tamarugal», explicó.
De acuerdo a los estudios de SQM, el caudal con que se sustenta el río Loa y su biodiversidad a partir del aporte de Quebrada Amarga alcanza los 25 litros por segundo (l/s) y en base a ese caudal desarrolló una regla operacional en ese punto: cuando el caudal es menor a 25 l/s, no se extrae agua; cuando oscila entre 25 y 75 l/s, habrá una extracción proporcional; y cuando supera los 75 l/s, se realizará la extracción máxima que alcanza los 60 l/s.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta