(La Tercera) El domingo en la noche, en lo que los encargados de la faena han denominado el «segundo turno», se espera que comiencen a funcionar los motores eléctricos de la Raise Borer Strata 950, la máquina que tendrá a su cargo la perforación del ducto de casi 700 metros de profundidad y 63 centímetros de ancho, a través del cual se espera rescatar a los 33 mineros.
Desde ayer, junto con el arribo de toneladas de piezas cargadas en Rancagua, más de un centenar de operarios, mineros y especialistas de Codelco y los contratistas que operan en la mina (y que no estaban en la sonda 10b, donde se está produciendo la comunicación con los mineros), fueron destinados casi en exclusiva a trabajar en la preparación de la plataforma donde se instalará el equipo.
Se trata de una estructura de hormigón de entre 60 y 80 metros cuadrados y unos 10 centímetros de alto, donde, además de la máquina perforadora, se ubicarán equipos electrógenos (para proveer la energía), los contenedores del equipamiento de perforación y elementos accesorios.
«En lo que es la chimenea para sacar a los mineros, estamos desarrollando toda una labor de obras previas a montar esta máquina. Ha llegado gran parte del implemento, barras fundamentalmente, el sistema eléctrico y estamos posicionando el punto», dijo el ingeniero y jefe de los rescatistas, André Sougarret.
Este precisó que el equipo será ubicado sobre el refugio, en una posición de 90 grados. «Estamos generando la base de cemento, donde necesitamos hacer una obra civil, una exploración con algunos sondajes en la parte superior y hacer algún reforzamiento», indicó.
Además, Sougarret aclaró que «la zona en que están (los mineros) está fuera del derrumbe».
En cuanto al rescate, las posibilidades del llamado «asalto final» apuntan a que equipos reducidos de rescatistas sean enviados en canastillos al fondo de la mina, para sacar en pequeños grupos a los mineros.
Otras dos sondas -aparte de la que llegó a pocos metros del refugio el domingo- se aprontan a mejorar la habitabilidad de los 33 mineros. Una de ellas comenzó a ser encamisada ayer y servirá para mantener otra vía de comunicación. La tercera -que promediaba ayer los 500 metros- se utilizará para suministrar ventilación mediante el bombeo de oxígeno.
Ayer el equipo de expertos que lidera el rescate decidió detener los dos equipos con diamantinas robotizadas -traídas de EE.UU. y Australia-, por los problemas que generan: usan y depositan mucha agua en el ducto de perforación, avanzan menos de 50 metros diarios y requieren una demorosa calibración, por lo que se espera para mañana su retiro.
Nasa confirma apoyo técnico a programa de salud para mineros durante el encierro
«La Nasa está preparada para entregar el apoyo que ha sido solicitado», dijo ayer el portavoz del organismo, John Yembrick, sobre una eventual ayuda al programa de salud y alimentación que deberán mantener los mineros en los meses de encierro.
Yembrick dijo que tras recibir la solicitud del gobierno, la Nasa está determinando cuál disciplina -de entre las investigaciones científicas desarrolladas en torno a la sobrevivencia en el espacio y condiciones extremas- es la más adecuada.
La posible participación de la Nasa fue anunciada por el ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien explicó que la idea es que el organismo aconseje al equipo de rescate sobre los flujos nutricionales en bajos volúmenes que recibirán los mineros. En tanto, la Armada envió a cuatro especialistas de supervivencia en profundidades. «Lo que vamos a hacer es contarles nuestras experiencias, la comunicación que tienen que tener con la familia. Hay que tenerlos conectados con el mundo», dijo el comandante en jefe de la Fuerza de Submarinos, Ronald von der Werth.
Fuente / La Tercera