En medio del clima laboral más complejo que ha tenido lugar desde 2007 a la fecha, con conflictos importantes en Codelco y también algunos en el sector privado, las empresas que año a año destaca la Fundación Carlos Vial Espantoso para la elección de su premio anual se ubican en la otra vereda: en la de un alto grado de entendimiento con sus trabajadores y una labor mancomunada con los sindicatos que los representan.
Dos buenos ejemplos de ello lo constituyen Sodimac, que se hizo acreedora este año a la distinción máxima, y minera Los Pelambres, que estuvo entre las finalistas. En ambas compañías se aprecian líneas comunes para el buen funcionamiento de la relación con sus empleados, como son aumentos de remuneraciones asociadas a productividad, estrategia de desarrollo de subcontratistas y jornadas laborales planificadas.
El reconocimiento que otorga la Fundación Carlos Vial Espantoso, y que se entregará este jueves, se inspira en la gran preocupación que siempre manifestó el empresario homónimo y que era la de fortalecer los vínculos de los trabajadores con sus compañías. Por lo mismo, la fundación apunta a “difundir las buenas prácticas laborales y promover mecanismos que posibiliten que trabajador y empresario se reconozcan en el fruto del esfuerzo común”, explica su presidente, Fernando Agüero.
Con el objetivo del premio se realiza una exhaustiva preselección de empresas, de la cual luego sale un grupo de finalistas que son visitadas para reunirse con sus ejecutivos, empleados y representantes.
Ejemplo en la minería
En la minera Los Pelambres -del grupo Luksic-, la relación entre trabajadores propios respecto a subcontratados es de uno a 10. Sin embargo, no hay trabajadores tipo a y b, y esa es una de sus fortalezas en la relación laboral. “No hay externalización de gente, sino de servicios completos, y esa es la gran diferencia con otras mineras”, explica Portales. Añade que, además, hay una estrategia de desarrollo de sus subcontratistas: “Los apoyan, les permiten usar las mismas instalaciones, los mismos casinos y comidas”.
La empresa tiene 661 trabajadores propios y 6.922 de contratistas, con una sindicalización del 97% y una rotación del personal propio de apenas 4% Otra clave de Los Pelambres es que “los incrementos de sueldo los entregan asociados a productividad” y no, por ejemplo, porque subió el precio del cobre, manifiesta Portales.
Sergio Muñoz, presidente del sindicato de la planta concentradora de Los Pelambres, cuenta que se juntan una vez al mes con la gerencia para analizar cualquier problema, pero que “existe una política de puertas abiertas”. La fórmula se basa en el diálogo y la buena disposición de ambas partes. “Ya pasó el tiempo de golpear la mesa. Si vas con rebeldía vuelves con las manos vacías”, afirma Muñoz.
Fuente / La Tercera