(La Tercera) Juan Rasmuss Raier quiere poner en jaque la pretensión de Roberto de Andraca de aprobar la alianza entre CAP y la japonesa Mitsubishi. Fernando Harambillet, uno de tres sus representantes en Invercap, convocó para hoy al comité de directores de la empresa a objeto de definir un asunto clave: si el pacto CAP-Mitsubishi representa para los accionistas de Invercap una operación entre partes relacionadas.
El comité lo integran tres miembros: Harambillet, Marcelo Rozas (también electo por Rassmuss) y Eddie Navarrete, cercano a De Andraca. Si se determina que es una operación relacionada, según la ley deberá ser aprobada por dos tercios de los accionistas, dicen cercanos a Rassmuss. Esa podría ser la llave maestra de Rassmuss, quien con el 39% de Invercap adquiriría en la práctica el poder para desahuciar el negocio. El empresario se ha opuesto a la alianza que pactó con Mitsubishi Roberto de Andraca, presidente de CAP e Invercap, ha acusado falta de información para los minoritarios y afirma que los nipones están comprando un activo que vale más que los US$ 924 millones en que valorizaron el 25% de la Compañía Minera del Pacífico, una filial clave de la mayor acerera local.
De Andraca sostiene que la alianza debe ser aprobada sólo por el 50% más uno de los accionistas y que, más aún, no es materia de los accionistas de Invercap, sino que de su directorio. Con ese argumento, De Andraca consultó a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) su opinión sobre los quórum a emplear en la junta de accionistas convocada para el 10 de marzo en la mañana, pocas horas antes de la reunión de CAP, donde se votará el millonario negocio. La SVS le dio la razón a De Andraca en el punto. El lunes respondió que la junta del 10 de marzo fue convocada para tratar materias de «interés social», por lo que el quórum aplicable es, como establece la ley, la mayoría absoluta de las acciones.
La SVS también se pronunciaba sobre el segundo tema que interesaba a De Andraca: los temas a tratar en esa reunión no corresponden a materias privativas de la junta de accionistas, lo que limita entonces las facultades del directorio de Invercap.
En el entorno de Rassmuss dicen que, efectivamente, la materia convenida en la citación a junta no requiere un quórum especial, pero insisten en que si el comité de directores decide que es una operación relacionada, debe ser sometida a los accionistas y aprobarse por dos tercios de los asistentes.
Fuente / La Tercera