Hoy desde las 18.30 horas en el auditorio sindical de Chuquicamata, se realizará la reunión del Sindicato Número Uno de Codelco Norte, donde se espera tratar el tema relativo a las investigaciones que establecen hay un déficit de cien millones de pesos en las arcas del gremio, producto de lo cual se originó el abrupto cambio del directorio.
Debemos recordar que el dirigente Hilario Ramírez manifestó haber hecho una investigación donde encontró desorden administrativo y financiero.
Siendo primer director y vicepresidente del Sindicato Número Uno, y luego de haber cumplido unos meses en ese cargo, se abocó a la tarea de aportar con «mis mayores esfuerzos en beneficio de los trabajadores y la organización sindical».
Expresa que, «en ese lapso de tiempo he podido apreciar un desorden generalizado, falta de competencia y visión de futuro en la conducción de nuestra organización e incluso falta de transparencia en el manejo de los fondos de retiro, dentro de este mismo contexto, mezcla de gastos personales con los de la organización tanto a nivel de dirigencia como de los funcionarios».
Así lo explica el dirigente a la misma presidenta saliente Mirta Moreno, quien renunció al cargo y quedó en su reemplazo el mismo Hilario Ramírez.
Problemas
Algunos hechos relevantes que fundamentan lo antes dicho, los resume en «contratos onerosos que perjudican el patrimonio de la organización sindical, compras inadecuadas de tecneología computacional (computadoras desfasadas), cuentas impagas que generan una imagen negativa para la organización, falta de control en las órdenes de compras, emitiéndose algunas para gastos que no corresponden a la organización, sistemas de información que no permiten entre otros, un control presupuestario, se genera contabilidad a destiempo y conciliaciones bancarias desfasadas».
Denuncia además, «sistemas alterados e intervenidos que generan un desorden contable y falta de claridad en la marcha financiera de la institución, personal desmotivado y con constantes demandas hacia la organización y un déficit financiero para cumplir con los presupuestos».
Todo esto debe ser conversado esta tarde en la reunión con los socios.
Mirta Moreno, la dirigente que encabezó el directorio cuestionado, enfatizó que son problemas que se arrastran desde el año 1996, cuando ella no estaba en el cargo, ocasión en que ella igual solicitó una auditoría y se registró problemas, los que después se volvieron a repetir en una nueva auditoría. Es de la idea de «hablar con la verdad, pero cuando se dicen las verdades, hay que decir todas las verdades».
Fuente / El Mercurio de Calama