Un completo plan de prospecciones de fuentes termales que a futuro puedan ser explotadas como energía alternativa, principalmente para sostener el desarrollo minero e industrial de la zona, inició el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), al interior de la Región de Antofagasta.
De acuerdo a estudios preliminares, las zonas de mayor interés estarían al interior de Calama, y en la comuna de San Pedro de Atacama, específicamente en zonas aledañas al Tatio.
Según el director nacional de la entidad, Patricio Cartagena, el objetivo del plan es la materialización de un catastro que incluya las zonas ya identificadas y los eventuales nuevos descubrimientos y su potencial.
«El ministerio de Minería nos ha encargado un estudio cuya finalidad es primero, actualizar y mejorar el nivel de información geoquímica, hidroquímica e hidrogeología de las fuentes termales identificadas actualmente en el país. Y como segundo objetivo, busca incorporar a este catastro a las nuevas fuentes que se han ido identificando durante los últimos años», explicó.
En efecto, esta actualización cobra vital importancia toda vez que el último registro de este tipo existente en el país, data de 1997 y fue realizado por el mismo Sernageomin.
Según Cartagena, uno de los objetivos que se plantearon para el desarrollo de este estudio es determinar con la mayor exactitud posible la calidad de cada fuente termal.
«Dependiendo de su nivel calórico podremos determinar si estamos ante un lugar susceptible de ser fuente de energía geotérmica», sostuvo.
La autoridad destacó que estas eventuales fuentes podrían destinarse a variados usos, no sólo a energía eléctrica: «Pueden destinarse a generar energía eléctrica, sería muy bueno, pero también tiene usos industriales como calefacción o secado industrial, por nombrar algunos».
Cartagena destacó que los grandes proyectos de energía geotérmica en el mundo se han desarrollado sobre la base de un apoyo importante de los gobiernos correspondientes, los que se han preocupado de poner a disposición de los privados un nivel de información suficiente para impulsar la ejecución de estas iniciativas.
«El Estado ha tenido que invertir dinero para identificar estos lugares y entregar esta información, de lo contrario los privados no hacen este primer rastreo o primer nivel de información de geología básica», explicó.
Fuente / MCH