(Diario Financiero).- Aunque coinciden en la gravedad que tendría para los intereses del país la materialización de una huelga legal en Codelco Norte, los dos senadores que representan a la Segunda Región (epicentro del conflicto), José Antonio Gómez (PRSD) y Carlos Cantero (Ind), discreparon sobre la solución. Y es que para el ex militante de Renovación Nacional la solución debe recaer exclusivamente en la entrega de propuestas razonables por parte de la empresa y de los trabajadores. Sin embargo, para Gómez, y dadas las características del conflicto, debe existir una intervención más directa del gobierno, a través de los ministros que están integrados en el directorio, porque existe un problema político. El líder oficialista relativizó además el monto de la oferta entregada por el tipo de trabajo que realizan los mineros, mientras que Carlos Cantero aseguró que se están creando «precedentes muy complejos».
Carlos cantero, senador por la II Región: “Se están creando precedentes muy complejos hacia delante”
El senador independiente pidió propuestas más razonables a la empresa y los trabajadores para superar el conflicto.
– ¿Qué opina del conflicto desatado entre los trabajadores y Codelco Norte?
– Bueno. Se trata de una tendencia que se está generalizando en la zona del cobre. Las negociaciones están dando espacio a mecanismos de presión muy fuerte por parte de los dirigentes sindicales. Lamento que se tenga que llegar a este tipo de situaciones tan dañinas para el interés nacional, porque afectar la producción es dañar el interés del país. Ojalá que las partes sean suficientemente razonables y hagan las propuestas que permitan aproximar posiciones.
– ¿Qué camino aconseja?
– Que las negociaciones sean mucho más transparentes, que las posiciones no sean con el tejo pasado y el tejo corto (por unos y otros), sino que las propuestas sean razonables y aceptables para ambas partes. Mientras más razonables sean las propuestas, mayor es la aproximación y, en consecuencia, menor será el ritmo de rupturas como las que estamos previendo puedan ocurrir.
– Pero ya hay un bono de $ 14 millones y varias otras compensaciones…
– Cada empresa tiene una realidad distinta y, en consecuencia, trata de representar esa situación. No tengo antecedentes para decir si es mucho o poco, pero los dirigentes tienen todos los antecedentes y la empresa los conoce de sobra. Las propuestas deben ser lo más razonables y aceptables posibles.
– Con todo, son bastante altos en relación con otros trabajadores.
– Sin duda que esto sale de la realidad media nacional. Son realidades muy particulares. La minería está gozando de un momento de bonanza y de un tratamiento privilegiado para sus actores, pero que no representa la realidad nacional. La gente en el país está viviendo situaciones verdaderamente duras y que no se condicen con este escenario. Ahora, eso no es problema de los trabajadores. Es un problema que el país y, particularmente el parlamento va a tener que evaluar en su momento, porque se producen asimetrías verdaderamente odiosas.
– ¿El gobierno debiera intervenir en la solución?
– El gobierno no tiene mucho que hacer en esto, porque esto no debiera obedecer a una decisión política. Se están creando precedentes muy complejos hacia delante. Ya vamos en 14 millones. Hay algunas empresas que han pagado incluso más que esa plata. Mientras tanto, la pregunta que se hace cualquier trabajador de nivel medio es cómo se acorta esta brecha. El gobierno tiene que buscar un mecanismo para romper estas inequidades.
José Antonio Gómez, senador de la II Región: “Esto no se puede dejar solamente a la decisión de los técnicos”
Para el senador Gómez la solución debe incluir también la opinión política del gobierno.
– ¿Qué impresión tiene del conflicto?
– Es un tema muy complejo y difícil, porque finalmente es la mina más grande del mundo y es el área de mayor producción que tiene el cobre en Chile. Espero que las negociaciones continúen y ojalá no se llegue el 31 a un paro y que la administración sea capaz con los trabajadores de resolver este problema sin conflictividad ni paro.
– ¿Qué le pareció la oferta hecha a los trabajadores?
– Cuando uno mira las cosas a la distancia dice: mira esa es una tremenda oferta. Claro, porque los trabajadores lo miran desde afuera y ven grandes cifras, pero hay que conocer la forma, las instancias, el trabajo que desarrollan adentro y lo que significa estar a miles de metros de altura. Entonces, espero que la conversación que realiza la empresa continúe y ojalá lleguen a un acuerdo que sea satisfactorio para ambos. Ahora, no creo que cifras más o menos puedan llevar finalmente a producir un paro que va significar muchos de millones de dólares en pérdidas.
– ¿Y cómo se evitará?
– Hay que conversar siempre. Ahora, eso depende de la empresa y de los trabajadores si aceptan los recursos propuestos, pero no creo que haya que romper las relaciones de conversación porque eso sí que es malo.
– ¿Hay que mejorar la oferta?
– No sé. Hay una serie de ofertas en la mesa. Algunas son más buenas que otras y los trabajadores las aceptan y rechazan. Por lo tanto, esto será un conjunto. No es una cifra particular. No se trata de un millón más o menos sino que existen una serie de regalías que los trabajadores, a lo mejor, están esperando mejorar y no necesariamente tengan que ver con los montos.
– ¿Ayudaría a resolver el conflicto una mediación?
– Nosotros tenemos una prohibición, más ahora que se promulgó la Ley de Transparencia y Calidad de la Política, en que está prohibido que los parlamentarios actúen en este tipo de situaciones.
– ¿Quiénes pueden ayudar a resolver el tema?
– En esto debiera intervenir necesariamente la empresa, las autoridades políticas que son parte de la empresa (que son varios ministros) y los trabajadores, que son los que finalmente han negociado siempre. Así ha sido toda la vida.
– Entonces, ¿el gobierno debe participar en la solución del conflicto?
– Sí. Esto no se puede dejar solamente a la decisión de los técnicos, sino que tiene que tener también un componente político representado por el Gobierno.
Fuente / Diario Financiero