(El Mercurio) En un tenso almuerzo, y tras el anuncio del Gobierno de que ingresa hoy un proyecto que introduce modificaciones a la tributación de la actividad minera, los parlamentarios de la Concertación no llegaron a un acuerdo para levantar una propuesta propia de royalty .
Si bien el Ejecutivo había demorado la tramitación de una iniciativa a la espera de una definición de la coalición opositora, ayer en la mañana y en breve ceremonia en La Moneda, el Presidente Sebastián Piñera, acompañado de los ministros de Minería y Economía, dio a conocer sus alcances.
La propuesta incluye nuevas tasas a las utilidades de las empresas mineras y fija un aporte a las regiones del 30% de lo que el impuesto recaude.
Horas más tarde, los presidentes de los partidos de la Concertación, y luego sus senadores, buscaron en el Congreso superar diferencias y concretar un documento único.
Fue en el almuerzo de comités de la coalición opositora donde se explicitaron las posturas encontradas, particularmente respecto a los costos que serían pagados por la oposición frente a un nuevo rechazo a la propuesta de royalty .
Allí, la mayoría de los senadores de la DC y los senadores PS Camilo Escalona y Fulvio Rossi insistieron en la necesidad de que la coalición debe dar muestras de cohesión, y que se ha perdido demasiado tiempo en consolidar una propuesta.
Los parlamentarios advirtieron a quienes están contra algún tipo de invariabilidad -como los senadores Guido Girardi, Jaime Quintana, Isabel Allende y Mariano Ruiz-Esquide- que el costo político de rechazar la iniciativa del Ejecutivo, sin que la Concertación logre consensuar una postura, sería irremediable.
«La dispersión y las tendencias maximalistas de quienes aún se creen que son gobierno nos hacen pagar un alto costo como coalición», sostuvo Rossi.
Fuentes de Gobierno señalaron que están atentos a la definición de la oposición, pero advirtieron que la invariabilidad de ocho años que establece el proyecto de ley oficialista es «intransable».
Advertidos de que la oposición trabaja en un documento que rechazará la excepción tributaria, La Moneda activó un fuerte lobby sobre los diputados independientes y del PRI: tras un almuerzo con el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, el acuerdo quedó prácticamente sellado.
Así, el Gobierno -en su segundo intento- apostará en el Senado a la división opositora para lograr la aprobación de la iniciativa.
Fuente / El Mercurio