(Diario Chañarcillo) El connotado pianista chileno Roberto Bravo arribó ayer al campamento Esperanza ubicado en las afueras de la mina San José en Copiapó, para obsequiar a las familias de los 33 mineros atrapados un emotivo concierto en medio del desierto más árido del mundo.
La poética escena enmarcada en la tragedia que desde el 5 de agosto mantiene a Chile y el mundo atentos a lo que ocurre con los 33 mineros y sus familias, fue apreciada en vivo por unas 150 personas, quienes disfrutaron de la excepcional interpretación que el pianista realizó de temas como «Gracias a la Vida» de Violeta Parra y la «Cantata de Santa María de Iquique».
En el lugar, el músico indicó a los medios de prensa nacionales que su interpretación fue «con toda la fuerza, la alegría y el amor necesario para que la música traspase esta tierra y le llegue al corazón. De este corazón, de vuestro corazón, a los mineros que están abajo y a su familia».
Un emocionado Bravo señaló que al tocar la Cantata de Santa María de Iquique en el lugar, sintió en su alma el deseo que “la música traspasara las piedras” y pudiese llegar a los 33 mineros atrapados. Bravo destacó además, la tremenda fuerza y amor que han demostrado las familias de los mineros, primero por haber permanecido inamovibles del lugar hasta conocer noticias sobre los suyos y segundo, por no haber perdido jamás la esperanza que los 33 mineros estaban con vida a la espera de ser rescatados.
Fuente / Diario Chañarcillo