Tras años de exploraciones y tenerlo como su principal proyecto en el país, Rio Tinto Plc, dueña del 30% de Escondida, dejó de desarrollar el proyecto Amos Andrés, para reenfocar sus esfuerzos en la zona de la franja de la gran minería. El yacimiento, que está situado entre las regiones de Coquimbo y Valparaíso, en la frontera con Argentina, no habría cumplido las expectativas de la multinacional de acuerdo a los modelos con los cuales trabajaron.
La multinacional, sin operaciones directas en Chile, buscaba un yacimiento de ‘clase mundial’, lo que implica reservas por más de cinco millones de toneladas de cobre fino y sobre las 200.000 ton de producción anual, cifras que, por lo general, implican inversiones sobre los US$1.000 millones.
El gerente de desarrollo sustentable de Rio Tinto en Chile, Cristián Jauré, reconoce que la empresa no trabaja en el proyecto desde el verano y que está reenfocándose en exploraciones más al norte, entre el sur de Arica hasta la región de Atacama. Pero como existe un protocolo vigente, cualquier decisión final sobre Amos Andrés debe formalizarse con sus otros dos socios y el consejo administrador del tratado minero entre Chile y Argentina, pues la iniciativa se iba a desarrollar a ambos lados de la cordillera.
Fuente / La Tercera