La minera anglo-australiana Rio Tinto duplicó sus ganancias del primer semestre. Con estos resultados quiere probar que puede resistirse a la oferta de adquisición hostil por parte de su rival BHP Billiton, o aguantar hasta que llegue una oferta más alta.
Como respuesta, BHP sostiene que debido a que ambas compañías han anunciado ganancias récord en lo que va del año, hay más razones que nunca para que ambas reduzcan costos y refuercen sus resultados futuros combinando operaciones. En realidad, el futuro del acuerdo propuesto depende de los reguladores australianos y europeos, que deberán decidir en los próximos seis meses si la unión BHP-Rio crearía un monopolio dentro de la industria minera.
A medida que los precios de las materias primas comienzan a caer de sus recientes máximos históricos y los costos de la mano de obra, la maquinaria y el combustible continúan subiendo, tanto Rio Tinto como BHP buscan caminos que mantengan la buena salud de sus respectivas ganancias.
Rio está apostando a que su portafolio de mineral de hierro, aluminio, carbón, cobre y otros metales y minerales la mantendrán financieramente fuerte sin unirse a BHP. A su vez, BHP está apostando a que una compañía conjunta disminuirá las ineficiencias y que su propio negocio rentable de petróleo, que no está ligado a las minas ni los metales, pueda actuar como contrapeso a la caída en los precios de los commodities.
Las ganancias de Rio en los primeros seis meses se duplicaron hasta alcanzar US$6.910 millones, o US$5,39 por acción, frente a US$3.250 millones, o US$2,51 cada una, durante el mismo período del año anterior. Los ingresos fueron de US$27.200 millones, más del doble que los US$12.100 millones obtenidos en el mismo lapso de 2007.
Tom Albanese, presidente ejecutivo de Rio Tinto, dijo que espera que las ventas de mineral de hierro impulsen las ganancias del segundo semestre y produzcan resultados más robustos en su compañía que en BHP. «Me siento cómodo al decir que seguimos dejándolos atrás», dijo Albanese. «El momento nos favorece. Ninguno de nuestros mercados se ha desplomado ni hemos sufrido un efecto de compensación».
BHP ha visto cómo el precio y la demanda del níquel han caído este año y ha señalado que planea cerrar una de sus minas de níquel en Australia. Rio no tiene minas de este metal.
Oferta invariable
La semana pasada, BHP también anunció ganancias récord durante el primer semestre, de US$9.400 millones. Cuando Rio dio a conocer sus resultados, BHP dijo que no eran lo suficientemente fuertes como para tener que aumentar su oferta de US$142.000 millones en acciones por Rio. El jefe de operaciones de BHP, Alberto Calderón, dijo que los resultados de su rival muestran que los inversionistas ganarían más dinero si aceptaran la oferta que BHP tiene actualmente sobre la mesa.
Calderón argumenta que en una compañía conjunta, Rio contribuiría con alrededor del 36% de las ganancias y BHP contribuiría con alrededor del 64%. Bajo el acuerdo propuesto, dice que los inversionistas de Rio obtendrían un pago mayor en relación a lo que la compañía produce en ganancias. «Les estamos ofreciendo a los inversionistas un retorno de 44%», calcula Calderón.
Albanese afirmó que el potencial de crecimiento futuro de Rio es mayor que el de BHP. Por eso, señala, BHP debería incrementar su precio de oferta. Rio ha dicho que no se opone a una unión pero que la oferta actual es muy baja.
Fuente / The Wall Street Journal