Rescate enfrenta un crítico panorama tras suspenderse faenas dentro de la mina

En tanto, las máquinas de sondaje continuaban sus labores, aunque de manera mucho más lenta que lo previsto. "Tiene un bloqueo mayor al que originalmente se previó. Está en una condición insegura", explicó el ministro Golborne.

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(El Mercurio) La mañana comenzó con esperanzas, pero el día terminó con lágrimas. Del optimismo por la llegada de maquinaria especializada desde Estados Unidos y Australia se pasó al dolor luego de escuchar que habría que esperar varios días más para establecer contacto con los 33 trabajadores atrapados en la planta San José hace once días.

A primera hora, el esfuerzo del equipo de rescatistas apuntaba a consolidar la opción de avanzar por el ducto de ventilación y las rampas del yacimiento. Sin embargo, dicha alternativa fue descartada por los efectos de los derrumbes que bloquearon cualquier intento de descender a los 700 metros de profundidad, donde podrían estar los trabajadores.

Pasadas las 20:40 horas, cuando los familiares esperaban noticias sobre el avance definitivo de los sondajes, el ministro de Minería, Laurence Golborne, dio a conocer un panorama muy distinto: «La chimenea se encontró bloqueada, por lo que esa opción está cerrada. La mina tiene un bloqueo mayor al que originalmente se previó, está en una condición insegura y los técnicos han recomendado no continuar por esa vía», explicó el secretario de Estado.

En tanto, el jefe del equipo de salvataje, Andrés Sougarret, detalló que en el nivel 320 (ver infografía) se encontraron con una roca que generó «una inestabilidad que hace imposible seguir con las faenas». Hasta toparse con ese contratiempo, los trabajadores apuntalaban los escombros de los derrumbes para seguir avanzando, tarea «imposible» de realizar en el caso de la mentada roca, debido a su tamaño.

De esta forma, quedaron totalmente suspendidas las faenas de rescate dentro de la mina, tanto en el ducto de ventilación como en el camino, descartándose así que los mineros puedan salir pronto del yacimiento.

Los familiares congregados en el campamento atacameño sintieron inmediatamente el golpe. El llanto y los gritos de impotencia volvieron a estremecer la noche en la mina, cuando constataron que habrá que seguir esperando para saber si sus seres queridos están con vida.

Tras informar a los familiares, el ministro Golborne señaló: «Nos preocupa la situación, pero ellos son una familia con fe, esperanza y con la convicción de que ellos (los mineros) adentro saben desenvolverse en este tipo de accidentes».

Lo que viene

¿Qué queda ahora? Anoche volvieron a operar los equipos de sondaje, dos de los cuales funcionan ya con los motores traídos desde Estados Unidos y Australia. Su avance será mucho más lento, pues se priorizará la precisión de este nuevo sistema antes que la rapidez.

La mayor preocupación del equipo es no perforar la roca con que se toparon o encontrar zonas inestables que puedan producir nuevos derrumbes. Si bien la máquina que más ha horadado es la que se dirigía al taller, las sondas que utilizarán ahora los sistemas llegados desde Norteamérica y Oceanía se orientarán hacia el refugio y hacia un túnel del yacimiento.

En ese sentido, Sougarret enfatizó que se mantiene la esperanza en el contacto vía sonda, el que permitirá enviar alimentos, agua, oxígeno y medicamentos a los operarios encerrados. El Gobierno ha informado que existen fundamentos para establecer que los 33 hombres tienen ventilación y agua, por lo cual aún pueden sobrevivir.

Sin embargo, el comité técnico aún no podía establecer anoche cómo se hará el rescate final desde el yacimiento. «Hay que buscar nuevas alternativas», enfatizó el ingeniero, quien descartó por el momento anticipar plazos. Pese a ello, fuentes de Gobierno señalaron que esas faenas podrían tardar hasta dos meses, aunque nada está claro.

Desde Punta Arenas, el Presidente Sebastián Piñera se refirió al crítico momento que se vive en las labores de rescate en Atacama: «Se ha hecho y se va a seguir haciendo lo humanamente posible», enfatizó el Mandatario. «Ha habido muchas dificultades, producto de las características de la propia mina, los derrumbes, la inestabilidad y las fallas geológicas», concluyó.

«No puedo anticipar cuándo será el contacto (con los trabajadores). Espero que se produzca, de manera tal de lograr nuestro propósito, que es salvar a los mineros atrapados».

Presidente Sebastián Piñera

El plan que no se pudo activar anoche
Parte del plan de rescate que no se pudo activar anoche tenía contemplado la participación clave de dos mineros atrapados. Ambos son especialistas en prevención de riesgos y, en consecuencia, poseen conocimientos de primeros auxilios. Su labor sería coordinar la entrega de ayuda a sus compañeros (oxígeno, alimento, agua y medicamentos).

Simultáneamente, a la entrada del yacimiento, estaban preparados más de 90 rescatistas que esperaban la instrucción -tras hacer el contacto- para iniciar el proceso de salvataje bajando por el ducto de ventilación. Esta última alternativa fracasó.

Esa unidad estaba compuesta por comandos SAR de la FACh, del GOPE de Carabineros, Bomberos especialistas de la III Región y rescatistas de las mineras más importantes del país. Al mando de ellos estaba Patricio Cerda, de Codelco Andina. En la semana se capacitó a las cuadrillas en el uso de los equipos que trajo Codelco para intervenir la mina.

El primer grupo en ingresar por la chimenea lo integrarían cinco especialistas que descenderían y apuntalarían el conducto para evitar derrumbes. Luego entrarían efectivos de la Fach para recibir a los mineros y aplicar los primeros auxilios para estabilizarlos y trasladarlos en helicópteros al hospital de Copiapó. Todo se frustró.

Fuente / El Mercurio

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