(Diario Financiero) Consciente de que juega contra el tiempo, el grupo Rassmuss inició una arremetida en búsqueda del apoyo de las AFP y otros minoritarios de CAP a su postura contraria a la operación de ingreso directo de Mitsubishi Corporation a CMP (Compañía Minera del Pacífico), filial de la acerera.
La japonesa podría hacer una oferta a fines de mes y sería vista, primero, por el directorio de la acerera, para después ser llevada a una junta extraordinaria de accionistas, probablemente, en marzo.
Representantes de Cemin, holding de Rassmuss, ya tomaron contacto con dos AFP y, durante enero, buscarán concretar reuniones con las otras administradoras, al igual que otros accionistas minoritarios de la firma que lidera Roberto de Andraca.
Según explican fuentes ligadas al grupo minero-industrial, la idea es relevar los antecedentes económicos de la operación que tienen y contrastarlos con los de otros agentes involucrados.
Banco de inversión
Los datos de Rassmuss, basados en un estudio de un banco de inversión, otorgan un elevado valor a CMP, que concentra el negocio de la minería del hierro. Básicamente, se apunta a un valor en torno a los US$3.300 millones, mientras que el valor total del holding en bolsa es de unos US$4.400 millones. Es decir, CMP representa en torno al 75% de valor de CAP, mientras que Huachipato (donde está el negocio siderúrgico) estaría en US$1.000 millones, mientras que Cintac representaría cerca de US$100 millones.
“Queremos presentar nuestros números y mostrar que al dejar ingresar a Mitsubishi a CMP, con el 25% del capital más un pacto controlador, en la práctica se le está entregando parte del control del principal activo del grupo CAP, sin que haya una OPA (Oferta Pública de Compra de Acciones) de por medio”, dicen ligados a Rassmuss.
Pese a estos argumentos, en Cemin afirman no tener interés en judicializar el tema, aunque sí luchar por un proceso “transparente”. Agregan que de vender parte de CMP, esta empresa debiera haberse desarrollado más. “En ese sentido se ha hecho poco. Y si fuera necesario vender, tendría que ser con un sistema diferente”, afirman, recordando que en el proceso participan sociedades relacionadas.
“No basta con que Mitsubishi se abstenga de participar en los directorios de CAP -tiene el 19,3% de las acciones de esta firma- en los que se vea el negocio con CMP, sino que también tendría que hacerlo en la junta de accionistas. Si no lo hace, con sus votos y los de Invercap, ya estaría prácticamente definida esta operación”, insisten.
Fuente: Diario Financiero.