(La Tercera) Nada bien cayeron los anuncios del presidente ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, en la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) y en su presidente, Raimundo Espinoza. Hernández dijo que impulsarán, por única vez, planes de retiro para el 10% a 15% de la dotación. Ese proceso de desvinculación se desarrollará en los próximos tres a cuatro meses y será dirigido a unos 3.000 trabajadores.
¿Qué le parece el plan?
No estamos de acuerdo en la forma cómo se está planteando el plan. El mensaje busca atemorizar a los trabajadores. Las cosas se conversan con las organizaciones sindicales y no por los medios de prensa. Lo único que podría ser rescatable es que será voluntario, aunque tampoco sabemos hasta dónde va a ser voluntario.
¿Qué no le gusta?
Nadie se opone a los cambios, siempre que se hagan con participación y considerando la opinión de todos los actores, pero nadie nos ha invitado a conversar y nos enteramos por la prensa. Aquí hay un problema de relaciones entre las organizaciones de trabajadores y los nuevos integrantes de la plana mayor de Codelco. Hay una cierta prepotencia y soberbia con respecto a lo que se pretende hacer y cómo se tratan los temas laborales. Vienen acá a decir: «Aquí yo soy el que mando y hago lo que estimo conveniente».
¿A qué cree que responde eso?
Hay un desconocimiento de cuál es la realidad de esta empresa, donde tenemos acuerdos y condiciones laborales que hemos pactado en los últimos 100 años. Hay gente que viene con actitud de pavo real, con una cierta aureola, con una estigmatización de las organizaciones sindicales y con algunos prejuicios.
¿Cuál será la postura de los sindicatos frente al tema?
Siempre hay disposición de parte de los trabajadores, en la medida en que se conversen los temas y que podamos construir acuerdos, pero si se va a actuar en forma unilateral, tratando de imponer un plan, esto va a fracasar. Aquí creen que van a colocar un documento y todos lo van a aprobar, pero están equivocados.
¿Podría haber movilizaciones?
Las cosas en Codelco se hacen con nosotros o simplemente no se hacen. Nosotros no buscamos una cogestión, pero los contratos colectivos los manejamos nosotros y los haremos respetar. Si esto continúa, podría derivar en un conflicto mayor. Si no quieren entender que las organizaciones sindicales existen y son las que tienen que hacer respetar los contratos, podríamos tener altos niveles de confrontación con la empresa.
¿Codelco no requiere un recambio de personal?
Puede que tengamos algunas áreas con sobredotación, pero tenemos otras que son absolutamente deficientes en número de trabajadores. Tiene que producirse una combinación, pero aquí hay gente que tiene metido en la cabeza que los trabajadores de cierta edad ya no sirven y son desechables. En toda empresa tiene que haber renovación de personal, pero la forma como se está tratando el tema es prepotente.
Mejorar la productividad no pasa por un recambio entonces.
Codelco no va a ser más eficiente con menos gente o con gente más joven. Codelco no es Collahuasi, no es Escondida. La mayor eficiencia va a depender mucho de cuán eficientes sean los que están mandando esta empresa, pero llevamos varios meses y no tenemos nombrados a los gerentes que son clave en El Teniente, Chuquicamata y Andina. ¿De qué eficiencia estamos hablando, el movimiento sindical tiene entorpecidos estos cambios? La forma más fácil de mostrar resultados es echando gente.
Hernández dio cifras: 47% de la dotación tiene más de 50 años y 21% presenta ausentismo laboral o son enfermos crónicos. ¿Puede Codelco operar en esas condiciones?
No compartimos que se tiren cifras al voleo que son erradas, es irresponsables. Se dice que la competencia tiene trabajadores de menor edad, pero no podemos compararnos con empresas que tienen 15 ó 20 años de producción, cuando Codelco tiene 100. Y los trabajadores que se han enfermado lo han hecho al servicio de la empresa, no porque quieren.
¿Qué se les debería ofrecer a los trabajadores que salgan?
Tenemos que discutir las condiciones de salud, los sistemas de pensión y cómo reubicamos a la gente que es imposible que pueda salir, como los enfermos profesionales.
¿Pueden salir más de 3.000 trabajadores?
Hemos tenido planes de retiro en Codelco donde se han ido más de 10 mil personas, desde el 94 hacia adelante.
Depende de los incentivos, de las condiciones, de la forma cómo se converse con las distintas organizaciones. Si no hay incentivos adecuados, ningún trabajador se irá de Codelco. Pero aquí no se pueden ir miles de trabajadores sin ver cómo los vamos a reponer, eso no se puede decidir unilateralmente, porque en los contratos colectivos está definido cómo debe reemplazarse la dotación en determinadas áreas.
Fuente / La Tercera