Chile produjo en 2007 unos 5,7 millones de toneladas de cobre fino, de los cuales cerca de un 30% corresponden a yacimientos ubicados en la zona central, que podría verse afectada por cortes programados de energía en caso de que se llegue a decretar racionamiento eléctrico, afirmó Juan Carlos Guajardo, director del Centro de Estudios del Cobre (Cesco).
Se trata de las minas Los Pelambres -de Antofagasta Minerals, el brazo minero del grupo Luksic- firma cuyo aporte alcanzó las 289.900 toneladas de cobre el año pasado; de Andina y El Teniente de Codelco, con 218 mil toneladas y 405 mil cada una; y de Los Bronces y El Soldado de la británica Anglo American, que sumaron 231 mil y 72 mil toneladas de cobre fino respectivamente.
Esto sin contar el aporte de las fundiciones Ventanas y Chagres que alcanzan cerca de 370 mil toneladas de cobre electrolítico en el caso de la filial de Codelco, mientras que en caso de la división de Anglo llega a 164 mil toneladas de ánodos en 2007.
Al respecto, ejecutivos mineros y expertos indicaron que si llega a haber cortes programados, afectará la producción mundial de cobre.
Un conocedor del sector indicó que si bien las empresas cuentan con generadores eléctricos de respaldo, estos equipos fundamentalmente están destinados a mantener en marcha los espesadores y los equipos de alta montaña, que representan entre 15 MW y 20 MW, por lo que habría efectos en otras áreas productivas y en los campamentos, considerando que estos yacimientos demandan entre 70 MW y 120 MW extras.
Por eso, cuando el cobre llegó a los US$ 4,02 por libra el jueves, uno de los argumentos de los analistas a nivel mundial fue precisamente los riesgos de que fallas en el suministro eléctrico terminen frenando un porcentaje de la producción chilena de cobre, justo en minutos en que los inventarios en las principales bolsas de metales del rubro -la de Londres y Nueva York- se encuentan con stocks que alcanzan en promedio para tres y medio a cuatro semanas, niveles de estrechez históricos según algunos ejecutivos del sector.
Según un conocedor del rubro, el temor de los mercados se basó también en dos experiencias internacionales recientes, donde la amenaza de racionamiento fue sucedida de cortes y efectos productivos en la minería del platino en Sudáfrica y hace poco en Zambia.
Otros ejecutivos, así como Guajardo, señalaron que también influyó el “sinceramiento a nivel de gobierno hecho por la presidenta (Michelle Bachelet)”, respecto de la posibilidad cierta de racionamiento por la sequía.
Impacto
Del 30% del cobre chileno cuya producción corresponde al SIC, altos ejecutivos mineros precisaron que en este minuto es imposible determinar cuánto puede verse afectada la extracción del metal ante un eventual racionamiento eléctrico.
Añadieron que esto dependerá de si efectivamente se decretan cortes programados en la zona central, o si las generadoras ubicadas en el SIC logran pactar reducciones voluntarias con estas empresas para evitar llegar al racionamiento.
Eso es lo que ha pasado en Sistema Interconectado del Norte Grande, por ejemplo, donde las mineras han realizado desconexiones manuales de carga, es decir, han buscado desconectar equipos o hacer mantenciones adelantadas, u otros métodos, que les han permitido reducir el consumo de energía entre un 5% y hasta en un 20% para evitar los cortes programadas.
Fuente / Diario Financiero