(Estrategia).- Tras el impacto del tsunami, los puertos marítimos resultaron con diverso nivel de daños. En Lirquén, la reposición será más lenta.
Puerto San Antonio: Presentó daños en sus distintos sitios y muelles, como el asentamiento de hasta 40 centímetros de los rellenos, pérdida de material, una rotura en los muros de contención del fondo del sitio 3 y pérdida de conexión ferroviaria. En el espigón se dañaron pavimentos, hay fisuras en los sitios 6 y 7 y cayeron varios muros. Los sitios 4 y 5 ya operan, mientras que los sitios 6 y 7 lo harían en los próximos días. La empresa cuenta con seguros que cubren sus activos y se espera que dentro de un mes el puerto esté completamente operativo.
Puerto Panul: La concesionaria que explota y mantiene el sitio 8 del Puerto San Antonio inició el proceso de evaluación de los daños en infraestructura y equipamiento, que resultaron importantes en algunos casos. Aún no lograron ser cuantificables ni hay una fecha estimada para el reinicio de sus operaciones. La sociedad Puerto Panul y su filial Servicios Panul registran seguros comprometidos.
Puerto de Lirquén: Las instalaciones portuarias sufrieron daños parciales que siguen siendo evaluados, mientras que las operaciones están siendo reanudadas de forma paulatina. No obstante, el toque de queda aplicado en la Región de Bíobío limita de manera importante sus operaciones. La empresa cuenta con seguros que cubren los daños sufridos.
Puerto Ventanas: Tras una primera evaluación, se consigna el daño de una de las plumas de la grúa del sitio 5, parte de la línea de ácido que cruza del sitio 2 al 3 y una de las correas transportadoras, que obligaron al cierre temporal del muelle, pese a no haber daños estructurales en ninguno de los sitios. Los diferentes sitios de atraque han ido retomando sus operaciones normales. La compañía cuenta con pólizas de seguro que amparan sus instalaciones industriales.
Fuente / Estrategia