(El Mercurio de Antofagasta).- El debilitado caudal del río Loa podría sufrir una nueva merma. La Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) tramita desde agosto de 2008 un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por la compañía SQM para su proyecto Pampa Hermosa (US$ 1.033 millones) ubicado en la Primera Región, el que considera la captación de aguas para uso industrial de 60 litros por segundo obtenidos desde Quebrada Amarga, uno de los afluentes de El Loa.
Según explica SQM en su EIA, Pampa Hermosa -emplazado en la comuna de Pozo Almonte- tiene por objeto aumentar la producción de yodo del área industrial Nueva Victoria en 6 mil 500 toneladas anuales, logrando 11 mil toneladas al año, y construir una nueva planta de nitrato con capacidad de 1 millón 200 mil toneladas anuales de nitrato de sodio y/o potasio en el Área Industrial de Sur Viejo.
Se trata de uno de los proyectos más importantes que la firma ha emprendido en el último tiempo, tanto por el monto de su inversión como por lo que significará para el negocio. Pampa Hermosa tendría una vida útil de 30 años y dará trabajo a 2.100 personas (construcción y operación).
Extracción
Sin embargo, para su implementación SQM requiere hacer uso de algunos derechos de agua ya adquiridos, entre los que está el de Quebrada Amarga. «En conformidad con el artículo 9 de la Ley 19.300, se considera que el proyecto es bi-regional toda vez que la extracción de agua desde la Quebrada Amarga (Región de Tarapacá) podría afectar la ribera sur del Loa (río que establece el límite entre la región de Tarapacá y la de Antofagasta)», admite la compañía en su presentación a la Conama.
Este carácter de «bi-regional», en términos prácticos, significa que el EIA es evaluado centralizadamente, con participación de los servicios regionales con interés en el tema, los que pueden plantear sus reparos al proyecto, aunque sin la posibilidad de votar en su calificación final.
Recurso
Al respecto, el director general de Aguas, Rodrigo Weisner, comentó que «el recurso de agua dulce en la Segunda Región está sujeto a mucho estrés, con alto uso de la minería que tiene lejos las tasas de consumo más altas del país y en algunos lugares con sectores ambientalmente muy sensibles. Yo creo que todo lo que signifique liberar aguas y no comprometer en el futuro más aguas dulces para proyectos mineros va a ser bienvenido».
Weisner sostuvo que «la minería es una actividad económica importante, nuestro país depende altamente de su aporte y el presupuesto público también depende de lo que se venda -sobre todo del cobre-, pero esta región también tiene otras vocaciones productivas, que también necesitan agua y hay que hacerlas compatibles».
Aseguró que el futuro de la industria minera en la zona debe estar ligado a la desalación para consumo humano y el uso de agua de mar en los procesos industriales.
Panorama
Respecto de Pampa Hermosa, Weisner dijo que les merece varias dudas y que lo están analizando con mucha atención. «Efectivamente demanda una cantidad de agua que ambientalmente es muy sensible. Es un proyecto que va a requerir mucho cuidado».
En relación a un eventual impacto de una captación en Quebrada Amarga sobre el caudal del Loa, fue categórico. «Eso, por ningún motivo. El río Loa ya está altamente estresado y exigido, para nosotros la vara para medir el comportamiento es Quillagua, que no puede sufrir más», aclaró.
«Ese será uno de los factores que tendremos en consideración al momento de evaluar. No hay ninguna posibilidad de que el río Loa tenga menos agua, ninguna. Hay que ver como ese proyecto se desarrolla con ese piso que como DGA seremos bastante duros para exigirlo», concluyó Weisner.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta