(MCH) Según informa el sitio web del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), la empresa GGE Chile SPA, presentó un estudio de impacto ambiental (EIA) para su proyecto “Exploración Geotérmica Puchuldiza Sur 2”. El proyecto se localiza en la comuna de Colchane, en la región de Tarapacá, a 155 km al nororiente de Iquique, en una zona de interés turístico que cuenta con baños termales y géiseres.
Según información oficial, el proyecto tiene como objetivos localizar, perforar y efectuar pruebas de pozos geotermales en un sector del área de concesión geotérmica y demostrar la factibilidad técnica y comercial de generar energía eléctrica “a partir de un recurso que permita a la vez promover el uso de energía renovable en el norte de Chile y plenamente concordante con la política nacional chilena que busca incorporar en la matriz de generación una mayor participación de las energías renovables no convencionales, entre las cuales se encuentra la geotermia”. El monto de la inversión en exploración haciende a los US$ 35 millones y contempla una duración de 2 años.
La fase de construcción del proyecto supone la realización de 8 sondajes y 6 pozos profundos de exploración geotérmica (hasta 3000 m), además de todas las instalaciones de la faena que albergará a 30 personas y obras en los caminos.
La etapa de operación solo contemplaría las pruebas de pozos profundos geotérmicos y la etapa de cierre el levantamiento de las estructuras, equipos y las actividades completas de restauración de paisaje de las zonas en que se construyeran plataformas.
Durante los estudios de línea de base se caracterizó el área de influencia del proyecto desde el punto de vista físico, biótico, humano, patrimonial, cultural y de paisaje lo que permitió establecer, a priori, zonas sensibles que quedaron excluidas de los espacios destinados a trabajos y obras del proyecto. Además, se elaboró un plan de medidas de mitigación y restauración que para paliar las emisiones atmosféricas y de ruido, reducir el efecto sobre el suelo y restaurar las áreas de intervención, aminorar efectos sobre la fauna y el uso del agua y reducir las potenciales molestias del proyecto sobre visitantes del campo de geiser.
La zona es de propiedad de la comunidad indígena Mauque Puchuldiza con quienes se realizaron reuniones informativas y consultivas. Respecto de la zona turística, se consigna que ningún pozo profundo será excavado en áreas de fuentes termales con impacto directamente a la superficie o a menos de 500 m del centro turístico centrado en las fuentes termales de agua caliente y el área de géiseres de Puchuldiza.
Fuente/ MCH