La próxima fase de la turbulencia que sacude a los mercados financieros globales podría provocar crisis en las monedas de algunos productores de commodities del mercado emergente.
Hasta hace poco, las monedas emergentes se sostenían bien mientras el foco de los mercados se concentraba en la tormenta en el sistema financiero de los países desarrollados. Sin embargo, a medida que se intensificaba la crisis, las divisas de mercados emergentes comenzaron a sentir presión porque los inversionistas extranjeros, enfrentados a problemas de liquidez en sus países, están repatriando fondos.
Este desapalancamiento castigó sobre todo a los países con grandes déficits de cuenta corriente, que dependen del financiamiento en los mercados. Desde principios de septiembre, el won coreano cayó 23% en relación al dólar, mientras la lira turca y el rand sudafricano perdieron 29% y 34%, respectivamente.
Los analistas dicen que el foco de atención de los inversionistas se trasladará de la inquietud por el financiamiento a la perspectiva de una prolongada desaceleración de la economía global, lo que pone en la línea de fuego las monedas de los productores de materias primas.
Ya hay signos de que la burbuja en el precio de los commodities estalló. Los precios del petróleo han caído 50% desde su peak de julio y hay tendencias similares en metales y alimentos, con bajas de 56% desde el peak en el caso del trigo, de 49% para la soya y de 47% para el cobre.
Chile y Perú son vulnerables a la declinación en los precios del cobre, mientras Argentina y Brasil lo son a las caídas en trigo y soya. Ecuador, Venezuela, México, Rusia y Nigeria se ven afectados por las bajas en el crudo.
Win Thin, de la firma Brown Brothers Harriman, dijo que esta situación puede desencadenar crisis cambiarias en los países menos preparados para lidiar con la tormenta, en especial Argentina, Ecuador y Venezuela. Según este experto, los tres han seguido políticas cuestionables que eran sostenibles cuando los precios de los commodities estaban en alza, pero insostenibles cuando descienden.
Fuente / Diario Financiero