(El Mercurio de Calama) El presidente del Sindicato Minero de Codelco Chuquicamata, Daniel Díaz, golpeó la mesa en encuentro que sostuvo con los ejecutivos de la empresa estatal, al dar a conocer las expectativas de la organización gremial en cuanto a que no aceptarán más egresos especiales en forma «dedocrática», donde se apunta al trabajador y se les informa que no están en los planes de la Corporación del Cobre.
Al respecto, aseguró que «debemos trabajar en el tema de la empleabilidad, ya que no es posible que los trabajadores estén más preocupados de saber si están en los planes futuros de Codelco, que de cualquier otra cosa -seguridad en el área de trabajo y proyección personal-«.
«Caricaturas»
«Tampoco vamos a aceptar que se haga una caricatura de los trabajadores de Chuquicamata. No es posible que se ponga en tela de juicio la eficiencia y compromiso de aquellos que prestan servicios en la Mina Sur, tal como ha acontecido en algunos casos, sin tomar en cuenta que estos profesionales están a la altura de cualquiera en el mercado minero. Así como tendremos que conversar sobre los 400 funcionarios de la Fundición que no están en los planes de la empresa y necesariamente tendrán que ser reubicados» continuó diciendo el timonel del Sindicato Minero de Codelco Chuquicamata.
«No entiendo por que los sindicatos federados no tomaron las acciones necesarias en su minuto, ya que ellos estaban al tanto de esta situación hace cinco años atrás». Aunque reconoció que la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) perdió peso en el último tiempo producto de la incapacidad para desarrollar iniciativas que beneficien a los trabajadores de la empresa minera estatal.
Estos tópicos son los que originaron que los dirigentes del Sindicato Minero solicitarán una reunión con los ejecutivos de la administración de Codelco Chuquicamata, donde aclararon las posturas y establecieron los lineamientos, que apuntan a un tema transversal, como es que la dotación en Codelco Chuquicamata alcanzará a los tres mil trabajadores en el 2015. Esto significará un problema a la economía local, ya que no se contará con el actual flujo de dinero en el comercio establecido en la ciudad.
También tocaron el tema que tiene relación con el cambio de posturas de la administración, en cuanto en su momento se planteó de un gran zanjón norte, donde se iban a unir Mina Sur con Chuquicamata y Radomiro Tomic, cuyos límites fueron establecidos en forma diferente a lo conversado en un principio con los ejecutivos de la administración anterior.
Fuente/ El Mercurio de Calama