Precio del cobre converge a niveles de largo plazo y «debe ser internalizado»

"El espacio para mantener precios de commodities extraordinariamente altos como los que hemos visto en los últimos años parece decaer, tanto por el menor dinamismo de la demanda como por la natural reacción de la oferta mundial", indicó Sebastián Claro, consejero del Banco Central.

COMPARTIR

(El Mercurio) Las altas tasas de crecimiento de la economía china son algo del pasado, pero no se avizoran ajustes fuertes, señaló Sebastián Claro, consejero del Banco Central. Su escenario base es que China transitará en los próximos años creciendo entre 7% y 8%. Y con un mundo desarrollado débil y la desaceleración de la economía china, la demanda mundial de cobre y su precio han ido disminuyendo.

«El espacio para mantener precios de commodities extraordinariamente altos como los que hemos visto en los últimos años parece decaer, tanto por el menor dinamismo de la demanda como por la natural reacción de la oferta mundial», indicó.

No obstante, subrayó que esto no significa un colapso en el precio de los commodities , sino la convergencia a precios de largo plazo que «debe ser adecuadamente internalizada en las decisiones internas».

Sebastián Claro se refirió a los desafíos de «la segunda transición en China» en el seminario «China, un gigante que no duerme», organizado por Asexma y Ernst & Young. Roberto Fantuzzi, presidente del gremio, inauguró el encuentro donde expusieron el encargado de negocios de la Embajada de China, Zghang Run; la representante de la Direcon, Patricia Rodríguez, y Fernando Reyes Matta, director del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China.

La segunda transición que Claro vislumbra para China es una flexibilidad del mercado financiero, que había iniciado en los años 2000, cuando hubo esfuerzos de capitalizar la banca y se abrieron los principales bancos chinos al ingreso de capitales extranjeros, en favor de una mejor asignación de recursos y salir de la asignación discrecional de créditos. El proceso fue interrumpido por la crisis de 2008 que llevó a China a una política monetaria y fiscal muy expansiva en 2009.

En ese período, indicó Claro, se hizo una asignación discrecional y agresiva de préstamos para potenciar la acumulación de inventarios en el sector manufacturero chino a fin de financiar el aumento en el gasto fiscal tanto estatal como provincial y municipal. Aún no hay un reconocimiento de la cartera deteriorada que pudo haber generado ese boom , comentó.

También mencionó interrogantes sobre la capacidad de China para transitar hacia una economía de mayor consumo y menor inversión, paso que requiere de un acceso de las familias al crédito, lo que exige una reforma del sistema financiero.

Con todo, Claro destacó que China «tiene espaldas» para enfrentar la debilidad mundial y compensar los efectos de la menor demanda externa: tiene bajo nivel de deuda pública contingente, altas tasas de ahorro y restricciones a la movilidad de capitales que le permiten aplicar políticas contracíclicas fuertes, por lo que es difícil un ajuste grande de la economía en el corto plazo. El problema es que la aplicación de estas políticas induce a dilatar las reformas, acotó el consejero.

Fuente / El Mercurio

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital