El pago de utilidades e intereses a capitales extranjeros radicados en Chile fue récord en 2006: US$25 mil millones. Por eso el Producto Nacional Bruto (PNB) cayó 3,3%, dicen Orlando Caputo y Graciela Galarce, economistas de la Universidad de Chile y el centro de estudios Cetes. «Desde hace unos años la economía chilena, pese a que se sigue hablando de «modelo», tiene agotamiento relativo. Sólo el aporte de la estatal Codelco permite que no aflore una crisis», dijo Caputo a Clarín.
El PNB mide cuántos bienes y servicios produjeron personas o empresas nacionales. En cambio el PBI contempla todo lo producido en un país, sin importar si fue realizado por factores nacionales o extranjeras. Por eso en el PNB es clave la diferencia entre ingresos y egresos de utilidades: chilenas del exterior hacia Chile versus extranjeras desde Chile a sus casas matrices.
Según el Banco Central chileno, ingresaron al país (por ejemplo de los fondos de pensión, AFP, o de inversiones chilenas en Argentina y otros países) US$5.650 millones. Pero salieron del país 25.054 millones. Por el saldo tan negativo de ese balance, de casi 20.000 millones, el PNB bajó por primera vez en varios años y el PBI crece, pero a ritmo menor, lo que para Caputo y Galarce marca un punto de inflexión.
Sobre eso hay, opinaron, un «pacto de silencio» en los poderes político y económico chilenos para mostrar una economía siempre en alza. «La gran mayoría de los giros al exterior corresponde a ganancias de las mineras mundiales en Chile. Se apropiaron de los yacimientos como resultado de la desnacionalización del cobre», agregaron.
Aunque «parte de su renta la reinvierten (alrededor de un tercio, US$7.457 millones) y eso va a la cuenta de capital de la balanza de pagos, hay una pérdida neta. Lo dice el propio Banco Central», indicó Caputo.
De paso por Buenos Aires, Pedro Marín, titular del Sindicato Minera Escondida (la mayor de Chile, operada por BHP y Rio Tinto) agregó a Clarín: «Codelco tiene 30% del negocio y las extranjeras, 70%. Pero en sus aportes al fisco es al revés: Codelco aporta 70% y las extranjeras, 30%, pese a sus ganancias».
Lo girado al exterior por Chile en 2006 equivalió, según Caputo y Galarce, al 17% del PBI, mucho más que en países vecinos. Según la CEPAL, a Argentina le quedó en 2006 un saldo de negativo de balance de renta de US$5.233 millones (un cuarto que a Chile, pese a tener un PBI mayor), y a Brasil, 27.116 millones, más que Chile pero con un PBI diez veces más grande.
¿Por qué? En parte porque la economía de Chile es muy abierta a los capitales. Y está el precio del cobre: pasó de 80 centavos la libra en 2003 a US$3 ahora. «Ese sigue siendo, como decía Salvador Allende, el sueldo de Chile», sostuvo Caputo.
La salida de capitales en 2006 fue un monto equivalente a a la masa salarial total del país o «a 84% del presupuesto del Estado», señalan los economistas. Y también comparan: los 5.600 colectivos del Transantiago (el nuevo sistema de transporte público cuya ejecución caótica complicó al gobierno de Michelle Bachelet) cuestan «apenas 1% del dinero que salió en 2006. Es difícil de imaginar, agregan, pero con el total de ganancias extranjeras en Chile sólo de un año se podrían comprar 500 mil buses».
Fuente / El Clarín