(El Mercurio de Calama) El «Plan C» entra en tierra derecha. En el yacimiento San José ya se puede ver la imponente torre de 42 metros y 40 toneladas que se usará para que la perforadora petrolera de la Enap inicie las excavaciones de un tercer ducto para rescatar a los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto.
De esta forma, la máquina petrolera RIG 412, de la empresa canadiense Precision Drilling, se sumará al trabajo que ya se realiza con la Strata 950 («Plan A») y la T-130 («Plan B»).
La diferencia es que esta perforadora cava de una sola vez el ducto de 70 centímetros que se requiere para extraer a los trabajadores. Las otras máquinas primero realizan un sondaje pequeño que luego se debe ensanchar.
El «Plan C» tiene la capacidad de avanzar de 20 a 30 metros diarios.
Las faenas demorarán un mes en llegar a través de un pozo de 70 centímetros de diámetro, y alcanzará los 597 metros de profundidad.
De esta forma comenzaron a operar paralelamente los tres planes de rescate.
«La máquina comenzó a operar en lo que se denomina hoyo de ratón, que se inicia con la operación lateral, con la cual se guían las barras de la máquina petrolera, como la T.130, que inició excavaciones el domingo, con el diámetro definitivo.
«Es decir, partió el pozo de la T-130. Ya se inició la guía, es necesario partir colocando la máquina exactamente en la posición, para que no se desvíe. Esta perforación de inicio, y ahora, se está haciendo con cabezal concreto de 28 pulgadas», dijo el ministro de Minería Laurence Golborne al informar sobre los tres planes en marcha.
Mientras tanto los mineros bajo la superficie también contribuirán con el despeje del área y están optimistas de estas labores que se realiza para rescatarlos cuanto antes.
Por su parte los familiares, ante el avance y el gran despliegue de maquinarias que advierten en la mina, parece ser sobreestimaron las gestiones y algunos presumieron la salida de los mineros podía ser inclusive mucho antes de lo previsto. Había quienes estaban verdaderamente ilusionados de que esto así podría ocurrir y elevaban banderas, anticipándose totalmente a lo acontecido.
Sin embargo, el Gobierno fue cauto y volvió a poner paños fríos frente a la alegría de la gente argumentando que los mineros podrían salir a la superficie no antes de noviembre, aunque no entregó una fecha determinada.
Fuente / El Mercurio de Calama