Piñera retrasa envío de Ley para la Reconstrucción por división en el Gobierno

UDI respalda postura del jefe del equipo económico y le pidió ayer durante un almuerzo interceder ante el Presidente para no excluir la medida del paquete legislativo. Mandatario suspendió acto programado ayer, donde firmaría el texto, ante dudas porque críticas opositoras a depreciación acelerada entrampen discusión en el Parlamento.

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(El Mercurio) Eran cerca de las 17.30 horas de ayer cuando el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y el subsecretario Rodrigo Alvarez cruzaron el patio de La Moneda.

Ambas autoridades recién habían abandonado el despacho presidencial donde, junto al titular de la Segpres Cristián Larroulet, estuvieron reunidos por casi dos horas con el Mandatario Sebastián Piñera.

El jefe de Estado -que anoche partió con rumbo a Argentina- pidió nuevas modificaciones al proyecto de financiamiento de la reconstrucción que, de acuerdo a los cálculos previos del propio Ejecutivo, debía ingresar a más tardar hoy en la mañana al Parlamento.

A primera hora Piñera había ordenado suspender un acto programado para las 10 de la mañana de ayer, y al que ya habían sido convocados varios ministros, en el cual estamparía su firma en el paquete legislativo.

Larraín y Alvarez, sin embargo, salieron de La Moneda sin la rúbrica presidencial a la iniciativa, que entre otras medidas incluye una alza transitoria de impuestos a las grandes empresas, el aumento permanente al tributo al tabaco, cambio a la estructura del royalty minero y aumento a las contribuciones de las viviendas más caras del país.

«El proyecto de financiamiento de la reconstrucción va a entrar esta semana a la discusión legislativa; no me voy a comprometer con un día específico pero sí les puedo decir que va a entrar esta semana», sostuvo más tarde Larraín.

El retraso, de acuerdo a varias fuentes de La Moneda, se origina en una fuerte pugna en el gobierno que tiene entre sus principales protagonistas al jefe del equipo económico y al propio Mandatario.

Cambios al proyecto

Quienes conocen el tema señalaron que la alarma se encendió a fines de la semana pasada. Fue entonces que Piñera afirmó en una entrevista a La Segunda que «el tema de la depreciación acelerada no va a ser parte de este proyecto de ley (…) está todavía en pleno análisis y estudio».

Las palabras del Presidente inquietaron a Larraín -la depreciación acelerada, señalaron sus cercanos, era el artículo 2 de la llamada ley para la reconstrucción- y atizó nuevamente la molestia de la UDI con las decisiones de Piñera.

Ya en el comité político de ayer el presidente de la esa colectividad, Juan Antonio Coloma, manifestó la inquietud de su partido con la exclusión de la depreciación acelerada. Y en el almuerzo que todos los lunes sostiene el ministro de Hacienda con parlamentarios de la Alianza, la UDI reiteró su respaldo a Larraín.

El jefe del equipo económico, afirmaron varios comensales, se comprometió a insistir en la medida y admitió en la cita que ésta era un compromiso con los empresarios para compensar el alza de impuestos transitoria incorporada en el paquete legislativo.

Larraín también reveló durante el almuerzo las razones de Piñera para excluir la depreciación acelerada. Así, según sostuvo el ministro, para el Presidente «lo gravitante es impulsar la reconstrucción» y, en este sentido, tomó nota del rechazo que la medida genera en la Concertación, cuyos parlamentarios habían advertido en Cerro Castillo que rechazarían la iniciativa si el tema era incorporado.

Los diputados y senadores de la UDI asistentes al encuentro, sin embargo, pidieron a Larraín insistir en este punto.

El jefe del equipo económico cumplió la petición durante la cita de la tarde con Piñera, sin embargo, éste no dio luces de su postura final.

Fuentes de La Moneda señalaron que el Mandatario partió a Buenos Aires decidido a zanjar este asunto en las próximas 24 horas para que el paquete -que eximirá a adultos mayores de aumento a las contribuciones- ingrese al Parlamento mañana.

Proyecto de calidad de la educación: la otra preocupación de La Moneda

Cerca de las 16 horas de ayer, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, y el subsecretario de la Segpres, Claudio Alvarado, llegaron hasta las dependencias del Congreso, en Santiago, con un claro objetivo: asegurar el respaldo de los diputados PRI e independientes al proyecto sobre Calidad de la Educación que se vota hoy en la Cámara de Diputados.

La iniciativa que crea la Superintendencia y la Agencia de la Calidad de la Educación, además de promover una profunda reestructuración del ministerio del ramo, corre serios riesgos de ser rechazada en el Parlamento.

¿La razón? La negativa de los diputados de la Concertación a dar luz verde al proyecto, ya que, a su juicio, abre la puerta para el despido masivo de funcionarios, ya que sus funciones pasarán a los nuevos organismos.

Aunque el proyecto fue consensuado durante el gobierno de Michelle Bachelet, las actuales autoridades temen un revés en el Congreso -el primero de Lavín a la cabeza de la cartera-, y por ello han intensificado las gestiones para conseguir los 69 votos necesarios para su aprobación.

En la cita de Lavín y Alvarado con la presidenta de la Cámara, Alejandra Sepúlveda, y los diputados Miodrag Marinovic y Pedro Velásquez, sin embargo, no hubo humo blanco. «No vamos a apoyar el proyecto mientras no se asegure la estabilidad laboral de los trabajadores del Mineduc», sostuvo Marinovic al término de la reunión.

Concertación acusa incumplimiento de compromiso de Mandatario

La molestia se hizo evidente en la cita que reúne los lunes en la mañana a los presidentes de los partidos de la Concertación: pese a su inminente envío al Parlamento, la oposición no conocía los pormenores de la ley de financiamiento para la reconstrucción. Según el presidente del PS, Fulvio Rossi, éste fue un compromiso que el Presidente contrajo en Cerro Castillo, donde dijo que conocerían con tiempo los proyectos de ley. Pero esa no fue la única queja. La Concertación también reparó en dos puntos: que los impuestos a las empresas sean permanentes -no transitorios como anunció La Moneda- y que se elimine la depreciación acelerada. «Lo que está ocurriendo demuestra que el Gobierno está remiso o no se está poniendo a la altura de las condiciones en momentos de emergencia y frente a la inminente llegada de las lluvias», señaló el senador Andrés Zaldívar.

La depreciación acelerada, que se aplicaría en 2010 y 2011, implica que en el primer año las empresas podrán descontar como gasto la mitad de la inversión, reduciendo la base sobre la cual se aplica el tributo de primera categoría. Anticipar el gasto por este concepto contribuye a disminuir el pago por el señalado gravamen, por ende este mecanismo es un incentivo para adelantar inversiones.

Propuestas

Entre las modificaciones tributarias que contemplaría el proyecto de ley, estarían las siguientes:

Contribuciones de bienes raíces: La sobretasa de mayor impuesto a las propiedades por un valor sobre los $95 millones sería de 0,0275% en lugar de 0,025%. La sobretasa no podrá ser crédito contra el impuesto a la renta, como sucede hoy. El aumento de la sobretasa no gravaría a los hombres mayores de 65 y mujeres mayores de 60 años con ciertos requisitos.

Impuesto de timbres: Se establece en forma definitiva la tasa máxima de 0,6%.

Depósitos convenidos: Límite a los beneficios de 600 UF por año que a la persona le quede para jubilar.

DFL-2: Se limitan los beneficios del DFL-2 a dos viviendas por persona. En general, este beneficio no podrá ser utilizado por personas jurídicas.

Impuesto de 1a. categoría. La tasa impositiva sube a 20% durante el año comercial 2011 y pasa a 18,5% el año comercial 2012. Durante el año comercial 2013 volvería a 17%.

Fuente / El Mercurio

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