Perú inició ayer la construcción de una planta de licuefacción de gas natural que será exportado a México en unos tres años, un proyecto que demandará unos 3.000 millones de dólares.
El plan está en manos de la estadounidense Hunt Oil, la surcoreana SK Corporation y la española Repsol-YPF.
El inicio de las obras fue inaugurado por el presidente peruano, Alejandro Toledo, el presidente de Repsol-YPF, Antonio Brufau, y otros ejecutivos, en la llamada Pampa Melchorita, a unos 200 kilómetros en el sur de la costa de Lima.
“Damos el inicio a la construcción de la planta de licuefacción que será la única de la costa del Pacífico de América Latina. Este proyecto tendrá una inversión en conjunto de US$ 3.000 millones”, dijo el presidente ejecutivo de Hunt Oil Company, Ray Hunt.
El gas se llevará a México en barcos tanqueros, convirtiendo a Perú en el primer país exportador de gas natural licuado hacia la costa del Pacífico.
Para este proyecto, también se instalará una tubería paralela al actual gasoducto que trae el gas a Lima desde los campos de Camisea, una de las mayores reservas de Latinoamérica, ubicados en la selva suroeste de Perú.
El consorcio que tiene el proyecto es controlado por Hunt Oil con un 50% de participación, SK Corporation con 30% y Repsol-YPF con el 20% restante.
La planta de licuefacción procesará al inicio 625 millones de pies cúbicos de gas por día y estará preparada para ser ampliada en caso de que se encuentre gas adicional en Perú u otro país vecino, dijo Hunt.
“Hay la posibilidad de instalar dos trenes más de uno que tenemos ahora en la planta, estamos haciendo la ingeniería pero eso dependerá de cuánto gas tenga Camisea”, agregó el ejecutivo.
El proyecto contempla que Repsol compre alrededor de 4,2 millones de toneladas anuales de gas natural licuado por 18 años.
Fuente/El Diario