(Diario Financiero) Tanto dentro como fuera de Codelco comienzan a sacar las cuentas de lo que fueron los resultados del nuevo contrato colectivo en Codelco Norte.
Un alto personero de la cuprera señaló que una de las pérdidas que reconoce la minera fue el no haber podido modificar el contrato colectivo -o “libro”- en términos de reducir los costos fijos de operación, reajustando turnos y horarios de trabajo, además de disminuir los 25 días hábiles de vacaciones que tienen los trabajadores de Chuquicamata.
“Eso es una pérdida, un desangramiento constante, de todos los días con la baja productividad, beneficios excesivos, salarios más altos del mercado, en una empresa que nos pertenece a todos, por parte de un grupo que la tiene capturada”, señaló la fuente.
Por ello, prevé que el nuevo directorio de Codelco, bajo Ley societaria de la estatal, va a trabajar en «perfeccionar» el contrato.
Las cerca de 2.400 toneladas de cobre fino que se perdieron en los dos días de huelga también son consideradas como un punto negativo en el proceso, y no sólo porque la división demorará cerca de seis meses para reponerlas, sino porque la empresa quería llegar a un acuerdo sin movilizaciones, pese a que ésta fue la huelga legal más corta que ha enfrentado el yacimiento.
Otro punto negativo, que reconoce un experto laboral, fue el cambio de oferta que realizó Codelco para finalizar la paralización.
«Lo que ocurrió en Chuqui es un punto de inflexión respecto de otras negociaciones. La empresa se mostró cediendo, cuando retiró el bono de pronta firma y después lo repuso, colocándole otro nombre. Dado que los trabajadores cedieron muy poco, creo que Codelco debe irse preparando para afrontar una huelga más extensa en tres años más para lograr sus objetivos», señaló.
Los puntos a favor
Si bien el bono de $ 12.140.000 generó ruido en la opinión pública, fuentes de Codelco destacan que se «compensó» con el aumento de la vigencia del contrato colectivo de 36 a 38 meses.
Pero el beneficio que más destacan en Codelco es haber modificado el Bono Anual de Gestión (BAG), que reciben los trabajadores trimestralmente según los resultados después de impuestos de Chuquicamata, incorporándole una medición de productividad y una nota de desempeño de cada unidad de negocio.
Este cambio también dejó contentos a los sindicatos, dijo el dirigente Miguel López, ya que señaló que los nuevos puntos permitirán una evaluación «más objetiva» del desempeño de cada uno de los trabajadores.
Este bono se pacta anualmente y los trabajadores reciben un adelanto trimestral. En los últimos tres años los trabajadores habrían recibido en total cerca de $ 6 millones por este concepto.
Bajo el ojo del público
Pero, sin duda, los especialistas coinciden en que los trabajadores, más allá de lograr beneficios financieros, fueron los grandes «perdedores» de este proceso al ser altamente cuestionados tanto desde el gobierno, los políticos y la opinión pública por su rechazo al bono por $ 11.500.000.
«El país, por primera vez, se opuso a los trabajadores de Codelco» dijo, Gustavo Lagos del Centro de Minería de la UC, y agregó que eso implicará que en las próximas negociaciones colectivas los chilenos estarán más atentos a los acuerdos que se alcancen.
El análisis de los presidenciables
Tras la huelga de dos días que protagonizaron los trabajadores de Chuquicamata, en los comandos de Sebastián Piñera y Eduardo Frei fijan posturas sobre cómo enfrentarán el diálogo con los sindicatos.
Oscar Landerretche, coordinador del equipo económico del candidato oficialista, recordó que durante la administración de Frei se hizo un acuerdo estratégico que apuntaba al desarrollo de la compañía y a una mayor productividad, y que ahora necesita renovarse, “porque el problema de Codelco es que está en tránsito, entre la producción de minas viejas y nuevas».
El economista indicó que su renovación contará con la presencia de los trabajadores, tal como sucedió en el anterior gobierno.
El asesor económico del candidato de la Coalición por el Cambio, Hernán Cheyre, en tanto, sostiene que “será la administración y el directorio de Codelco los que deberán relacionarse con los sindicatos, tomando en cuenta los intereses de ambas partes, y buscando fórmulas que incentiven un mejor desempeño de los trabajadores. Para esto será fundamental actuar con mucho realismo, teniendo presente que, desde una perspectiva de largo plazo, está en el interés de todos hacer de Codelco una empresa más competitiva”.
A pocos días de la segunda vuelta presidencial, los comandos también marcan sus diferencias respecto a la propiedad de la cuprera. Landerretche recalca que el compromiso de su abanderado es mantener el 100% de Codelco en manos del Estado, mientras que Hernán Cheyre explica que «hay espacio para estudiar un aumento de capital a través de una colocación minoritaria de acciones en agentes privados, entre los que podrían estar los fondos de pensiones». Pero precisó que el porcentaje no debe superar el 20%.
Fuente / Diario Financiero.