(Reuters) Las pequeñas mineras británicas experimentarían una ola de consolidaciones este año, en la que las compañías más fuertes aprovecharían la debilidad de sus atribuladas rivales.
Las acciones del sector cayeron casi un 75% en el 2008 y para muchas pequeñas empresas afectadas por la contracción del crédito, los altos costos de exploración y pocos productos para vender, las fusiones son una alternativa para sobrevivir.
El financiamiento con acciones, que era en el pasado la principal fuente de fondos de las pequeñas mineras, ya no es más una opción porque los inversores con aversión al riesgo huyeron del sector o se refugiaron en la relativa seguridad de las acciones mineras líderes.
«La lógica de fusionar diferentes compañías tiene mucho sentido, se coloca una compañía que tiene dinero junto a otra que tiene un buen proyecto pero no tiene dinero y el resultado puede ser una organización más atractiva para los inversores», dijo Tim Williams, director de minería y metales de Ernst & Young.
Un ejemplo de esta tendencia se vio el miércoles, cuando la minera de zinc Griffin Mining, que tiene más de US$60 millones en efectivo, dijo que planeaba presentar una oferta en efectivo por la canadiense Ivernia Inc.
Investigaciones de Ernst & Young mostraron que, a fines del 2008, las mineras en el mercado de inversión alternativa (AIM por su sigla en inglés) de Londres valían apenas una cuarta parte de los 16.000 millones de libras de seis meses antes.
Desde que marcó un histórico histórico en marzo del 2008, el índice de recursos naturales de AIM se derrumbó un 70%, superando la caída de casi un 60% registrada por el índice general del mercado.
Las mineras más pequeñas son vulnerables porque generalmente realizan labores de exploración o sus desarrollos se encuentran en las etapas iniciales.
Pequeñas mineras, grandes oportunidades
Estas duras condiciones han generado oportunidades para los jugadores relativamente fuertes.
«Hay una o dos compañías con sustanciales cantidades de efectivo que están bien posicionadas y podrían empezar a comprar activos a previos relativamente bajos», dijo Asa Bridle, analista de minería y metales de Seymour Pierce.
Además de los beneficios obvios de fusionar las operaciones, también pueden surgir oportunidades de financiamiento.
«El punto en que las compañías que se expandan es que hay economías de escala. Probablemente se vuelvan más eficientes, con lo cual quedarían en el radar de los grandes inversores institucionales», consideró Williams, de Ernst & Young.
Otra fuente de optimismo es el interés de China tanto en grandes como en pequeñas mineras. Chinalco elevó su participación en Rio y European Nickel firmó una facilidad de deuda con socios chinos para financiar su mina en Turquía.
Fuente / Reuters