Pequeña minería = empresarios en el tiempo

Echazú dijo que, pese a los contratiempos, el objetivo es que la fase de la producción industrial del litio empiece en el 2014 y que los ingresos superen los 370 millones de dólares por año.

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De las sierras más conocidas a las más olvidadas, Jesús María, Inca de Oro, Los Morteros, El Roble, Pueblo Hundido, Capote, Moradito, Cerro Negro, por nombrar algunas, dan la bienvenida al despuntar el alba a todos aquellos pirquineros y pequeños empresarios mineros de Atacama. Más allá de la estación climática, invierno o verano, siempre con luminosos amaneceres, múltiples colores, las sierras llaman como un verdadero canto de sirenas. Ellos van con el coraje que les caracteriza a vencer lo duro de la roca, el frío viento de las mañanas o el abrazador aire del medio día, con una claridad de objetivos que llama la atención, retornar con una remesa de minerales que es fruto de mucho esfuerzo y tesón, que no todas las personas logran entender, pero que todos saben que con ello sus familias tendrán un mejor mañana.

Tras ellos una familia de verdaderas heroínas, que en la eterna espera, ruegan que ese esfuerzo cristalice en una debida recompensa material para poder aspirar a una vida más justa, con un retorno del ser querido sin percances, con la esperanza de que sus hijos aporten a la vez con su esfuerzo en el estudio o en la especialización de un oficio, para que ese digno grupo familiar madure y se proyecte en el tiempo, el cual deberá ser mejor para todos, incluyendo a la patria que los cobija.

Mas allá de la actividad minera en sí, los pirquineros y los pequeños empresarios mineros, son por excelencia generadores de divisas para el país y para la región, sí, tal como lo leen, el producto obtenido se comercializa a través de un intermediario financiero que se denomina «casa compradora», léase Enami, por medio de sus plantas de procesamiento, y que los productores reciben su valor en pesos chilenos, y el Estado de Chile en moneda extranjera, porque sea dicho de paso, Enami no genera un gramo de mineral, sólo lo procesa.

Dentro de este concierto de actividad minera, el orden general lo lleva el poder judicial a través del Juez de Minas respectivo y el Sernageomin de la Región, es absolutamente atendible de que sean rigurosos en su gestión, pero no es menos cierto que ser «más Papista que el Papa», sólo traba la gestión comercial de la actividad minera y obstruye los verdaderos objetivos de mantener en el tiempo la actividad minera, en forma segura, y no por un exceso de celo generar una burocracia que lo único que está haciendo es perjudicar a la actividad minera. Si bien el hombre genera sus propias leyes, se debe analizar si esta se están aplicando bien o no, o deben ser modificadas a la brevedad, la actividad minera está siendo injustamente atacada en forma artera por la burocracia en Atacama. Sí, está bien dicho, serán empresarios en el tiempo.

Fuente / Diario Atacama

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