La próxima semana se cumple un año desde que la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) falló a favor del polémico pacto de accionistas entre Pampa Calichera, sociedad de Julio Ponce Lerou, y la japonesa Kowa, para participar en el control de SQM.
Pero esta aprobación condicionó dejar sin efecto una cláusula que consideraba a ambas sociedades como un grupo empresarial.
El pacto fue rechazado por el otro controlador de SQM, la canadiense PCS, y los minoritarios como las AFP, por considerar que violaba los estatutos de la compañía de fertilizantes, ya que permitía a Ponce Lerou sobrepasar el límite máximo de 32%.
En su fallo, la SVS dijo que no había antecedentes posibles para concluir que tanto Calichera como Kowa fueran empresas relacionadas. Pero exigió cambiar el punto que sostenía que las partes decidirían una postura y voto común en las juntas de accionistas y, en caso de no haber acuerdo en el voto, se haría según acordara la mayoría, es decir, Pampa.
Casi un año después, y ad portas de la junta de accionistas del 30 de abril, el contrato ya está modificado, y presenta dos cambios claves.
El pacto estipula que en caso de elección de directores de SQM, cada sociedad votará independientemente, “tantas acciones como sean necesarias para elegir por sí sola cada una de ellas el mayor número de directores”.
Y se ocuparán los votos “remanentes” que les pudieren corresponder para elegir en conjunto un nuevo director de SQM “que les permita segurar la mayoría de votos en el directorio”.
Kowa proveerá una lista de tres candidatos, y Calichera estará a cargo de elegir uno de ellos. “Si no hubiese ninguna persona de las propuestas por Kowa en la primera lista que sean determinadas por Calichera, Kowa presentará otra lista y así sucesivamente”, agrega.
Y aunque el pacto, que comenzó a regir el 3 de abril de 2008, tiene fecha indefinida, las sociedades podrán disolver el contrato a partir del quinto año de vigencia.
Ya sea Kowa o Pampa Calichera, deberán notificar la decisión con un mínimo de 30 días antes de la fecha de término. Esta “terminación tendrá efecto únicamente respecto de la parte que la ejerce o notifica, subsistiendo el acuerdo respecto de las demás partes”, advierte.
En tanto, SQM-B volvió a liderar ayer los montos transados en bolsa con más de $ 9 mil millones. Mientras que PCS realizó una nueva compra de acciones de la serie A, que otorga derecho a cuatro directores, aumentando a 32% su participación en SQM. Así, tanto Ponce Lerou como PCS ya coparon el máximo permitido de capital accionario en la empresa.
Fuente / Diario Financiero