(El Mercurio) A diferencia de los yacimientos de Codelco ubicados en las regiones II, III, V y VI, donde la adhesión al paro nacional minero de ayer fue casi total, en las compañías privadas el apoyo fue solo simbólico. De los 14 yacimientos que no pertenecen al Estado, ocho detuvieron las faenas en solidaridad durante una hora, sin alterar su producción, y seis no se sumaron a la movilización en Tarapacá, Antofagasta y Valparaíso.
A las dos la madrugada, 150 mineros de la división Andina, V Región, bloquearon con maquinaria, piedras y neumáticos encendidos el ingreso al yacimiento, en el sector Saladillo.
Fue el inicio de la movilización en las divisiones de Codelco, que horas antes había convocado Raimundo Espinoza, presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre.
Sus demandas: mayor seguridad en faenas, término de subcontrataciones, cambio del sistema de pensiones, mantener y mejorar beneficios en salud, rechazo a la gestión de la actual administración de Codelco y renacionalizar el cobre.
La protesta se extendió a otras tres regiones, con casi 21.500 operarios de la estatal movilizados. Los accesos fueron bloqueados, no hubo producción y los grandes camiones quedaron estacionados.
En la II Región, en el distrito norte de la empresa, que incluye a Chuquicamata, Radomiro Tomic, Ministro Hales y Gaby, «nuestros 8.600 operarios adhirieron desde las cuatro de la mañana», dijo el dirigente sindical Hilario Ramírez.
Solo un grupo de 15 supervisores se mantuvo en faenas junto a maquinaria crítica (fundición y refinería). No hubo traslado de operarios en buses.
En la VI Región, cinco mil trabajadores de El Teniente se plegaron desde las tres de la madrugada. En Los Maitenes (Machalí) solo permitieron la salida del último turno del lunes. «No produciremos ni un gramo de cobre, solo habrá turnos éticos», dijo Luis Gómez, presidente del sindicato Sewell y Mina Unificado.
En la III Región, en El Salvador, unos 400 manifestantes instalaron barricadas incendiarias en el acceso. En Los Andes, V Región, 600 trabajadores marcharon por el centro de la ciudad. En Ventanas, 800 operarios cerraron el acceso a la fundición y refinería.
Hasta anoche no se registraban incidentes ni detenidos.
Fuente / El Mercurio