Los contratistas de Codelco protagonizaron ayer la jornada de protestas más álgida desde el inicio del conflicto entre la estatal y la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), el 25 de junio de 2007, cuando el movimiento cobró fuerza tras quemar ocho buses en El Teniente.
Ayer el movimiento, que lidera Cristián Cuevas, fue menos violento, pero afectó a todas las divisiones de Codelco. A partir de las 7.00 horas unos 4.000 trabajadores bloquearon los accesos a las cinco divisiones de la minera. Los contratistas se movilizaron porque aseguran que Codelco no cumplió los acuerdos firmados en agosto de 2007, visión que rechaza la minera.
Producto de las movilizaciones hubo enfrentamiento con carabineros en El Teniente y Salvador, lo que dejó siete detenidos y un trabajador herido. A diferencia de lo ocurrido el año pasado, Codelco optó por parar completamente la producción minera en las divisiones más afectadas: Andina y Salvador. Esto ocasionó una merma en ventas de unos US$ 5 millones. En el paro de 2007, que duró 36 días, la merma fue de US$ 200millones.
José Pablo Arellano, presidente ejecutivo de la minera, se enteró del rebrote del conflicto de los subcontratistas por un correo eléctrónico. El ejecutivo se encontraba en un vuelo de regreso a Chile, tras un viaje a China, donde se juntó con Minmetals para revisar el acuerdo de venta de un porcentaje de lamina Gaby.
En su ausencia, Francisco Tomic, vicepresidente de Desarrollo Humano e Inversiones, tomó las riendas del conflicto, apoyado por el gerente de gestión y fiscalización de empresas contratistas, Eduardo Loyola. A las 9 horas ambos se reunieron en las oficinas corporativas de Codelco con el vicepresidente de Servicios Compartidos, Daniel Barría, ejecutivo que selló en agosto pasado el acuerdo que finalizó con la huelga de 36 días en la estatal. También estuvo presente Roberto Souper, vicepresidente de comercialización, quien debe estar atento a las mermas productivas generadas por el conflicto.
En esa reunión se definió el principal lineamiento para enfrentar la jornada de movilización: no negociar con los contratistas, porque se ha cumplido el acuerdo marco de 2007. El diagnóstico fue que el movimiento de Cuevas busca validar nuevas peticiones de los subcontratistas para que Codelco negocie directamente con ellos, materias que corresponde ver con sus empleadores, lo que llevaría a validar la negociación interempresas. Por eso, Barría señaló que “se ha tratado de imponer la negociación supraempresa. Codelco es estatal y quizás la ven con mayores vulnerabilidades y capacidad de presión”.
En La Moneda se siguió la misma línea de acción. El vocero de Gobierno, Francisco Vidal, señaló que “el gobierno ha comunicado a los dirigentes sindicales que hará cumplir los acuerdos de agosto”, agregando que en las materias donde no hubo acuerdos, como el pago de un bono de productividad en 2008, no será discutible.
Por su parte, Cristián Cuevas sostuvo que contactó al presidente de la CUT, Arturo Martínez. “El se contactó con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, para que La Moneda interfiera en este conflicto”, señaló Cuevas, quien hoy se reunirá con Martínez. “Esta huelga es indefinida, hasta que la Presidenta Bachelet instruya a Arellano a que cumplan con los acuerdos comprometidos”, dijo el dirigente. En tanto, en Expomin, el ex presidente ejecutivo de la estatal Juan Villarzú comentó que este conflicto hace tiempo debió haber quedado resuelto y “que habría que lograr un acuerdo marco de largo plazo. Un movimiento como este le cuesta un ojo de la cara a Codelco”, afirmó.
Fuente / La Tercera