(El Mercurio de Calama) El complejo panorama de Codelco en esta zona del país, pasa de ser un mero tema distrital a proyectarse como un conflicto que podría alcanzar ribetes económicos nacionales e incluso internacionales. Esto lo entienden con claridad los parlamentarios locales, quienes nos manifestaron su posición respecto al trance que surge dentro de Chuquicamata, pues está en riesgo la continuidad laboral de varios centenares de trabajadores en los próximos seis años.
El primero en abrir los fuegos fue el senador José Antonio Gómez, quien validó la preocupación de los dirigentes con respecto a este desfavorable escenario, criticando principalmente la falta de comunicación desde la administración.
«No es posible que la empresa no tome en cuenta su principal recurso, que son las personas que han empujado este carro por tantos años. Es evidente que ante un eventual escenario de conflicto tendremos que asumir un estado en alerta en apoyo a los mineros», aseguró el Radical.
Muy similar trinchera ocupa su co-legionario, Marcos Espinosa, quien ya avanza junto con el diputado Felipe Ward en presentar la posición de los mineros ante la Comisión de Minería de la Cámara Baja, en donde los 27 representantes de la Federación de Trabajadores del Cobre entregarán sus requerimientos y expectativas.
Junto con ello, podrán presenciar una sesión especial en que el ministro de Minería y su homólogo de Hacienda -Golborne y Larraín- presentarán la visión del Gobierno respecto al futuro de Codelco y sus inversiones.
Sobrepoblación
«Hay algo que no podemos negar, y es que existe una sobredotación en Chuquicamata. Pero no vamos a tolerar que todo se haga a espaldas de los trabajadores, ellos tienen que conocer cuál es la realidad que están viviendo, saber cuáles son los plazos y sus opciones», señaló Felipe Ward.
Para el senador Carlos Cantero, la problemática radica en el sistema implantado hace muchos años por las antiguas administraciones pertenecientes a la Concertación.
«El cierre de la mina a cielo abierto no lo establece este Gobierno, el cierre está establecido por el gobierno de la Concertación y bajo conocimiento absoluto, porque participaron en la toma de todas las decisiones los sindicatos y de las Confederaciones del Cobre», indicó.
Para Marcos Espinosa, lo que hoy está sucediendo, es que los actuales ejecutivos están planeando una privatización encubierta de la Corporación del Cobre, pues manifestó que la mayoría de las plazas salientes del último Plan de Egresos son cubiertas por trabajadores externos.
Si lo importante será salvaguardar los intereses de la empresa más importante de Chile, o sobreponer el valor de la calidad de vida de mineros que por décadas entregaron lo mejor de sí. Eso deberá decidirlo cada parlamentario unilateralmente y asumir su punto disparo para la guerra que asoma.
Fuente/ El Mercurio de Calama