(El Mercurio).- Hoy el pabellón de Chile en la Expo Shanghai tendrá su primer estreno ante el público chino, que el pasado lunes colapsó las instalaciones en el ensayo de la feria que será inaugurada oficialmente el 1 de mayo.
Dos días antes llegará el comisionado general de Chile en el evento, Hernán Somerville, para afinar los últimos detalles del pabellón, que según el ejecutivo está listo para recibir a los cerca de 70 millones que se espera visiten la feria durante seis meses.
«Estamos totalmente preparados, la gente que llevamos desde acá, incluyendo carabineros, han tenido dos semanas completas de entrenamiento bajo la supervisión de un equipo senior y con la administradora que ha hecho un trabajo realmente espectacular (…) El pabellón está prácticamente terminado. Una sala con atraso por la demora en algunos productos no está totalmente completa, pero estará lista para la inauguración», sentencia.
Somerville -que permanecerá quince días por mes en Shanghai por los próximos seis meses- afirma que el cronograma de las actividades está prácticamente terminado, entre ellas la semana de la minería, del vino, de la agroindustria, además de actividades culturales y un evento especial para las celebraciones del Bicentenario en septiembre.
El objetivo, finaliza el ejecutivo, es que las personas conozcan el país y se interesen por visitarlo, además de generar lazos para que empresarios chinos puedan invertir en Chile.
Personal de la organización de la muestra señala que lo más complicado para su montaje ha sido el nivel de trámites que han debido realizar a la hora de conseguir proveedores para la prestación de servicios para recrear los distintos aspectos de la cultura chilena que cubre el pabellón dedicado a nuestro país.
Esto, porque las autoridades chinas son muy estrictas en el tema y, en general, tienen reglas que no flexibilizan a la hora de elegir entre uno y otro proveedor. También porque en el camino, cuentan, van apareciendo nuevos requisitos que en un inicio no se solicitaban.
A su vez, si bien tienen acceso a intérpretes, que traducen del inglés a chino los distintos requerimientos de nuestros representantes en el país oriental, explican que el idioma constituye una fuerte barrera, pues muchas veces los traductores entienden «cosas distintas a las que se les solicitó». Pese a ello, destacan el carácter amistoso de la gente local y agregan que existen grandes expectativas respecto de la recepción que tendrá la muestra a nivel de público hoy.
La carga de trabajo para los organizadores y productores ha sido extenuante. Su jornada comienza a las 7 de la mañana y termina a las diez de la noche; pero luego deben conectarse con las oficinas encargadas de la organización en Chile.
Entre las empresas también hay buenas expectativas. El representante del Banco de Chile en la oficina de representación en China, Federico Dietrich, señaló que «es una oportunidad para presentar productos chilenos que están ingresando al mercado chino, que no son cobre, como la fruta y el vino».
Fuente / El Mercurio