Debido a la incertidumbre derivada de las turbulencias financieras y a que es visto como un refugio para los capitales, los bancos Goldman Sachs, Merrill Lynch y UBS subieron sus estimaciones de este año para la onza de oro desde los US$700 hasta los US$1.000.
En ese sentido, John Reade, jefe de estrategia de UBS, argumentó que “el consumo físico se ha incrementado en los últimos seis meses, ya que entre los agentes se han intensificado los temores sobre la crisis y las dudas respecto a los posibles resultados de los esfuerzos de los gobiernos por apoyar a la banca y las economías”. Añadió que se espera que en el ejercicio se duplique la demanda por el commodity. En Goldman Sachs, en tanto, afirman que “los inversionistas buscan valores seguros y que cada vez más optan por comprar esta materia prima, porque el nivel de deuda acumulado por la economía mundial es cada vez mayor”.
El viernes, el metal precioso culminó en US$981 la onza, con avances de 0,77% sobre la víspera, de 6,80% en el mes y de 13,41% en lo que va del año.
Fuente / Estrategia