(La Tercera) En su tramo final se encuentra la elaboración por parte del gobierno del proyecto de ley sobre impuesto específico a la minería. Tras el rechazo de la Concertación al royalty incluido en el plan de reconstrucción, el Ejecutivo introduciría cambios en el nivel del gravamen y en el período de invariabilidad otorgado a las empresas que se acojan al nuevo esquema.
De acuerdo con fuentes cercanas a La Moneda, el proyecto propondría elevar transitoria y voluntariamente el impuesto hacia una escala con piso de 5% y máximo de entre 11% y 12%, vinculada al margen operacional de la compañía y asociada a los precios del cobre.
Actualmente, este tributo considera una tasa fija de 4% o 5%, que en el plan de reconstrucción el gobierno planteó aumentar hasta un rango de 4% a 9%.
Las mismas fuentes señalan que a cambio de acogerse al nuevo esquema tributario, se ofrecería a las mineras extender por siete años, de 2017 a 2024, el régimen de invariabilidad tributaria al que están actualmente afectas. Originalmente, el Ejecutivo había planteado extender dicha inviariabilidad hasta el año 2025.
Se estima que el nuevo esquema tributario permitiría al Fisco recaudar poco más de US$ 1.000 millones.
Tras reunirse con parlamentarios oficialistas, quienes plantearon cambios al régimen de tributación minera, el pasado jueves el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, señaló que el 30% de lo recaudado por el nuevo royalty iría a regiones y lo restante se destinaría a los presupuestos de seguridad, salud y educación.
La nueva propuesta de la autoridad se asemeja a la planteada por la oposición, que también plantearía un gravamen variable de 5% a 11%. Sin embargo, la Concertación propondría mantener el actual régimen de invariabilidad sólo hasta el 2017 y aplicar desde 2018 un royalty permanente que considere un gravamen superior al 10%.
Fuente / La Tercera