Nuevas prácticas para la estimación de recursos

Diferentes especialistas se refirieron a aspectos claves y tendencias para lograr una óptima valoración de recursos mineros.

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(MINERIA CHILENA) Considerando que la estimación de recursos es la base sobre la cual se sustenta cualquier proyecto minero, la Comisión Calificadora de Competencias en Recursos y Reservas Mineras (Comisión Minera) realizó el taller “Buenas prácticas para la estimación de recursos”, dirigido a ejecutivos y profesionales del sector, en que se abordaron las principales prácticas y conceptos en la fase de exploración minera, manejo de base de datos, información del modelo geológico y estimación por métodos geoestadísticos.

En la ocasión el gerente corporativo de Reservas de Yamana Gold, Marco Alfaro, se refirió a las nuevas tendencias en la estimación de recursos mineros y subrayó que una correcta práctica minera tiene que partir con una buena muestra. Agregó que el muestreo tiene que ser “equiprobable”, es decir, que todas las partículas del lote tengan la probabilidad de ir a la muestra. Además, fue enfático al señalar que es necesario investigar acerca de las fronteras (duras, blandas y suaves) de las unidades de estimación.

Por su parte, el ingeniero especialista senior de la Gerencia de Recursos Mineros de Codelco, Eduardo Jara, hizo hincapié en la estimación por métodos geoestadísticos. Explicó que, en términos mineros, la geoestadística se define “como la aplicación de la teoría de las variables regionalizadas a la estimación de los recursos mineros”. Una variable regionalizada es una función que representa la variación en el espacio de una cierta magnitud asociada a un fenómeno natural, como la densidad de población en una zona geográfica, potencia (o el espesor) de una formación geológica y la ley de un metal dado en un yacimiento minero.

El profesional agregó que la estimación es distinta de la realidad. Es por ello que los modelos deben ser, entre otras cosas, precisos y sin sesgo condicional, por lo tanto, estos se deben validar continuamente.

En cuanto a las características de la estimación, manifestó que se deben evaluar separadamente unidades geológicas distintas, así como validar continuamente el modelo por unidad de estimación, por posición y dirección en el tiempo, y la estimación debe retroalimentarse permanentemente.

Luis Oviedo, gerente general de South American Management S.A., expuso sobre las nuevas técnicas 3D en modelamiento de los cuerpos mineralizados. Aseguró que las razones por las cuales se debe utilizar este sistema responden a que es intuitivo y organizado, aumenta la confianza, reduce los costos, aplica la mano de obra eficientemente, audita y justifica las decisiones, y visualiza y ayuda a entender bien el modelo. Indicó que este tipo de herramientas se está empleando en forma más o menos generalizada en la industria.

Manejo de base de datos

En tanto, el geólogo de Golder Associates, Eduardo Rojas, resaltó la importancia del manejo de base de datos. El profesional explicó que un buen sistema de gestión de datos es flexible y se adecua a las necesidades del cliente; aumenta la velocidad, eficiencia y control de calidad; produce entradas y salidas sistemáticas; es auditable (cada ingreso es almacenado en un contexto); es seguro (no permite acceso no autorizado y tiene sistema de respaldos), y posibilita la integración de diversos tipos de datos y sistemas.

Rojas añadió que es primordial almacenar los datos junto a sus contextos (protocolos, saber quién, cuándo, dónde y cómo), realizar control de calidad (todo dato que entre es revisado), controlar los cambios a los protocolos (comité técnico), involucrar a todos los actores, y uniformar (asegurar material de referencia y definir relaciones explícitas entre grupos de datos).

Al finalizar, el especialista en Ingeniería de Minas y Evaluación de Proyectos de Angloamerican, Manuel Machuca, expuso acerca de la actualización de estimación de recursos con indicadores. En este sentido, mencionó las ventajas de utilizar indicadores, destacando que estos son fáciles de aplicar, permiten obtener un orden de magnitud, señalan tendencias a partir de las cuales es posible dirigir futuras perforaciones y otorgan resultados trazables (repetibles).

Asimismo, definió las buenas prácticas en esta materia, consistentes en: utilizar la mejor herramienta disponible; revisar criterios previos; compartir y discutir resultados; chequear, revisar y validar; aprender de la experiencia de otros; manejar y aclarar las expectativas; y que los resultados sean auditables, trazables y reproducibles. Por el contrario, sostuvo que las malas prácticas incluyen: dilatar el trabajo, ya que no se dispone de la “mejor herramienta”; el sesgo personal; exigir mucho detalle en etapas tempranas, y obviar la geología.

Fuente / MINERIA CHILENA

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