Claro y enfático fue el fiscal, Juan Ignacio Henríquez, en señalar que, por el momento, no se puede asegurar la identidad de los restos humanos encontrados 20 kilómetros al poniente de Diego de Almagro, podrían corresponder a detenidos desaparecidos muertos en fusilamientos efectuados por miembros de la «Caravana de la Muerte» encabezada por Sergio Arellano Stark en 1973.
Al respecto, el fiscal comentó que «no hay condiciones para asegurar la identidad de las personas, de ninguna manera. Si bien, la información entregada originalmente por el sacerdote, habría entregado estas identidades, claramente es necesario hacer pericias de tipo genético, ubicando además a los familiares para poder hacer esta afirmación».
En este contexto, Henríquez señaló que el lugar del hallazgo está resguardado por detectives de la Brigada de Homicidios de la PDI de Copiapó y de la Bicrim de Chañaral. Además, también ayer arribó personal especializado del Servicio Médico Legal de la Unidad de Identificación, que vienen con un antropólogo y una perito odontóloga.
Por otro lado, respecto de la confirmación de un segundo cuerpo, el fiscal comentó que aún no se ha podido establecer la existencia de éste, ya que sólo personal especializado de Santiago puede remover y analizar los restos.
Hipótesis
Cabe señalar que según a trascendido y de acuerdo a la versión del sacerdote que recibió la información, las posibles identidades de las osamentas corresponderían a dos antiguos funcionarios de El Salvador, pero aquello queda en el plano de las hipótesis, por ahora.
Lo cierto es que si se trata de ex trabajadores de la entonces Compañía de Cobre El Salvador (Cobresal) ineludiblemente aparecen los nombres de quien fuera gerente de la empresa, Ricardo García y los dirigentes sindicales Benito Tapia y Maguindo Castillo (fotos abajo), cuyas historias no está cerradas, pues aún no se encuentran sus restos y hace años que sus familiares esperan noticias al respecto.
En este sentido, el fiscal Henríquez indicó que ya tomó contacto con la hija de Benito Tapia, aunque «le dije que no existía ningún antecedente que permitiera confirmar que se tratara de su padre y por lo tanto necesariamente debemos esperar el resultado de las pericias correspondientes».
Por último, el fiscal aclaró que es difícil afirmar en cuánto tiempo se podrá establecer una identidad. «Teniendo identidades tentativas y las osamentas, será la unidad especializada de Identificación de Personas del Servicio Médico Legal el que va tener que pronunciarse y dudo que haya y una fecha estimativa», afirmó, agregando que esto puede tardar muchos meses.
Fuente / Diario de Atacama