«Las mineras chinas están interesadas en adquirir activos en el extranjero, y nosotros también», explicó el responsable de ventas de la sede de BHP para China en Shanghai, Mike Yue. «Si encontramos los activos adecuados, podemos cooperar y desarrollar conjuntamente esos proyectos», precisó.
Yue comentó que el actual suministro conjunto de BHP, la mayor compañía minera del mundo, y sus pares chinas, no es suficiente para satisfacer la demanda del país oriental de metales como hierro, cobre y aluminio, por lo que hacer inversiones conjuntas en minas fuera de China podría ser interesante para ambos.
«Teniendo en cuenta el capital y las capacidades de inversión de las compañías chinas, estamos pensando en (invertir en) minas de pequeño y mediano tamaño», explicó Yue, que aclaró que por el momento se discute la idea con posibles «socios estratégicos» chinos, pero sin planes concretos ni un calendario.
BHP y su rival anglo-australiana Río Tinto, tercera minera mundial, en la que la Corporación del Aluminio de China (Chinalco) participa en un 9 por ciento desde febrero pasado, controlan más de la mitad de las ventas de hierro de todo el continente asiático.
Río Tinto también había afirmado la semana pasada que, tras su asociación con Chinalco, estaba interesada en formar nuevas alianzas con gigantes estatales de China.
«Hay oportunidades para la cooperación con China en forma de empresas mixtas o de algo equivalente», afirmó entonces su presidente ejecutivo, Tom Albanese.
La compra de Chinalco, que supuso la mayor operación comercial de una empresa china para su expansión internacional, favorece a China, además, al obstaculizar una posible fusión entre BHP y Río Tinto, perseguida por la primera, que de llevarse a cabo haría más difícil a China la negociación de sus precios de compra de metales.
Fuente / Terra, España